26 de agosto: Día Internacional contra el Dengue

Compartir

Cada año, la fecha se conmemora con el objetivo de concientizar sobre la incidencia que tiene esta enfermedad en la salud de la población y promover medidas que apuntan, principalmente, a evitar la reproducción del mosquito que la transmite.

El dengue es una enfermedad causada por un virus que se transmite a través de la picadura del mosquito Aedes aegypti, cuando éste pica a una persona enferma, y luego a otra sana, infectándola con el virus. 

El insecto se caracteriza por ser pequeño, de color negro, con rayas blancas en sus patas y lomo. Vive en regiones de clima tropical y elige para vivir, los recipientes o lugares ahuecados, que forman paredes y que acumulan agua en su interior.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el dengue ha aumentado considerablemente su incidencia en el mundo, por lo que estiman que alrededor de la mitad de la población mundial corre el riesgo de contraer esta enfermedad. Y en Argentina, la temporada verano-otoño, 2019-2020, fue la de mayor cantidad de casos de la historia y mayor número de fallecidos a consecuencia de esta enfermedad.

En este marco, el Ministerio de Desarrollo Humano, a través del Departamento de Control de Vectores y Zoonosis y sus Bases Operativas ubicadas en el interior provincial, articulando el trabajo con los municipios locales y otras instituciones del estado, “implementa y sostiene a lo largo del año múltiples acciones, en pos de prevenir la enfermedad y concientizar  a la población sobre sus alcances y efectos sobre la salud”, remarcó el responsable del citado Departamento, veterinario Alejandro Romero. 

Dio a conocer que, aún en un contexto de pandemia, las actividades destinadas a la prevención en los domicilios “continuaron sin pausa”, a fin de seguir enseñando e insistiendo a los vecinos sobre los principales métodos preventivos y los cuidados que deben aplicarse, “mediante información clara y concisa y demostraciones prácticas que ofrecen los brigadistas día a día, cuando llegan a los barrios, visitando casa por casa”.

Señaló, que entre las tantas acciones, promueven y realizan el descacharrizado y la eliminación de elementos no útiles; así como el control de focos “con el propósito de reducir los criaderos potenciales o reales”, es decir, los ya conformados como los que tienen características propicias para transformarse en criaderos “porque le permiten al mosquito vector llevar a cabo su ciclo de vida”. 

Prevenir entre todos desde los hogares

Romero, reiteró que el éxito de la prevención radica principalmente “en el trabajo de todos”. Así subrayó, una vez más, que “depende sobre todo de los cuidados que cada vecino haga en su vivienda y en los alrededores, para evitar que el mosquito ponga sus huevos y se reproduzca. Si logramos que hayan menos mosquitos, también tendremos menos posibilidades que el virus circule y menos probabilidad de enfermarnos”.

En ese marco, describió que  la especie Aedes aegypti, se cría en recipientes que acumulan agua quieta, limpia y clara.  Por eso, para prevenir la propagación del virus del dengue “es fundamental, adoptar medidas de ordenamiento e higiene ambiental y evitar la acumulación de  agua en neumáticos, botellas, depósitos de agua de los aires acondicionados, piletas de lona con poca agua,  canaletas obstruidas, floreros, porta macetas “y cualquier otro recipiente que tengas estas características”, enfatizó.

Medidas

• Eliminar todos los recipientes que contengan o puedan contener agua, tanto en el interior de las viviendas como en sus alrededores.

• Cambiar cada 2 ó 3 días el agua de los bebederos de animales y floreros,  limpiarlos adecuadamente frotando las paredes de los recipientes con una esponja, a fin de desprender los huevos del mosquito que puedan estar adheridos.

• Aplicar larvicida en los recipientes que contienen agua y no pueden eliminarse ni taparse adecuadamente, a fin de matar las larvas de mosquitos, impidiendo así que se desarrollen en su fase adulta con alas, que es cuando pican.

• Tapar los tanques de agua, evitando la entrada de mosquitos.

• Limpiar canaletas y desagües de lluvia de los techos.

• Usar repelentes siguiendo las recomendaciones del rótulo.

• Colocar mosquiteros en puertas y ventanas.

• Utilizar en el hogar insecticidas ambientales que ahuyenten a los mosquitos, ya sea en forma de tabletas, espirales, aerosoles y otros.