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La neuróloga clínica con orientación pediátrica, Laura Bobadilla, abordó la enfermedad de Alzheimer que, generalmente, afecta a personas mayores de 60 años, en el programa “Estar Bien”, conducido por Daniela Lescano, que se emite por Canal 3.

Se la define como una “enfermedad cerebral neurodegenerativa crónica progresiva que, hasta la fecha, de los tratamientos que hay ninguno de ellos ha logrado detenerla ni tampoco se ha encontrado una forma de cómo prevenir su avance en el paciente que esté científicamente comprobada”, señaló.

Además, una de las características que tiene es que “a la hora de dar este tipo de diagnóstico se genera un impacto tanto en quien la padece como en la familia”. Entonces, por eso, “lo más importante como profesional médico es tener el ojo clínico en neurología o cualquier otra especialidad”, expuso al analizar esta patología en el consultorio.

Dado que “el que padece Alzheimer no se da cuenta que está perdiendo la memoria”, incluso, aclaró que eso “no es una bandera o señal roja” en contraposición de lo que comúnmente se cree, “aunque por lo general no se da cuenta el paciente”.

En cuanto a la pérdida de la memoria, ésta “empieza primero en no acordarse cosas recientes, después va perdiendo la capacidad espacial de dónde está, luego siguen lo que llamamos los trastornos de conductas y de personalidad, por ejemplo, situaciones de agresividad para lo cual hay medicación que es acompañada por el servicio de Salud Mental”, explicó.

También añadió que “se vuelven apáticos a la vinculación interpersonal, lo que va generando una mayor dependencia de sus familiares, y hasta hace que con el tiempo no puedan vivir solos, por lo que siempre tienen que estar acompañados de alguien”.

Alertó asimismo que en algunos casos pueden llegar a intentar atentar contra su propia vida y contra la de los demás, “pero sin darse cuenta de esto”.

Por otro lado, la doctora Bobadilla refirió que el Alzheimer afecta generalmente a personas mayores de 60 años, indicando que justamente en esa franja etaria ha aumentado en los últimos años, al 7,1% en América Latina.

Sin embargo, “no es una enfermedad mortal”, puntualizó, pero al mismo tiempo planteó como ejemplo, “si se suma a un paciente de 60 años con todas las comorbilidades, es decir, otras enfermedades acompañando como diabetes e hipertensión, aumento de colesterol u obesidad, son también factores de riesgo que se deberán tener en cuenta”.

Otro dato que precisó es que el Alzheimer “es la primera causa de demencia, y es también a nivel mundial la primera causa de enfermedad degenerativa, a la que le siguen la enfermedad de Parkinson y tercera la Esclerosis Múltiple”.

Es por ese motivo que cada 21 de septiembre se conmemora el Día Mundial, que fue declarado en 1994 por la Organización Mundial de la salud (OMS), con el objetivo de concientizar sobre esta patología, siendo su abordaje interdisciplinario de manera de acompañar tanto al paciente como al entorno.

“Para eso, en esta fecha se apunta a informar y concientizar a la sociedad como así también seguir impulsado su investigación para poder hallar algún fármaco que lo pueda frenar o detener”, afirmó a esta Agencia la neuróloga.

Por último, para cerrar la entrevista, recalcó la importancia de que “el tratamiento sea continuo”, como para así poder “ir tratando los síntomas que vayan apareciendo a medida que la enfermedad va progresando”.