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El diputado nacional del PpV-PJ, Luis Basterra indicó que la jornada escandalosa ocurrida este jueves en el Congreso Nacional, donde el Frente Cambiemos intentó imponer por la fuerza su proyecto de reforma previsional, «fue la culminación de una metodología absolutamente antirrepublicana e irregular».

Criticó en ese sentido el intento del Gobierno Nacional de «tratar de imponer un proyecto desde el Ejecutivo sin la posibilidad de un debate concienzudo ni la búsqueda de acuerdos y consensos para llegar a una modificación eventual que se ajustase al bienestar del conjunto de los argentinos».

Respecto de los serios incidentes que se produjeron entre gremios y manifestantes y las fuerzas de seguridad, los cuales dejaron como saldo más de una treintena de heridos y 22 detenidos, el legislador nacional señaló: «Ya el ingreso a la Cámara por una sola calle pequeña, todo el resto estaba vallado, era un estado de sitio».

«Haber visto un despliegue de tanta fuerza, tantos agentes de seguridad, me causó una sensación de que uno podía ya intuir lo que iba a ocurrir -dijo-. La intención era amedrentar, proponer que había un sector que no es que se manifestaba, sino que eran violentos y que cualquier relación a un debate serio estaba ligada a que había gente que era violenta».

Hizo notar Basterra que «lo que ocurrió en los hechos fue que la gente se manifestó y fue provocada por las instrucciones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para que pareciese que había una revuelta. Este discurso después lo confirmó (el jefe de Gabinete Nacional Marcos) Peña, intentando proponer que había piqueteros, gente dispuesta a violentar las garantías que tiene cualquier diputado para sesionar».

«En realidad, los que violentaron el derecho de expresar la opinión política delegada por el pueblo fueron ellos cuando tiraron balas de goma, gas pimienta y golpes con cachiporras a diputados que estaban tratando de parar esa tremenda represión de esa fuerza de seguridad por las instrucciones de la ministra Bullrich», enfatizó, subrayando que «uno les ve la cara a los gendarmes y no hay ninguna relación con la intención de golpear ni castigar. Evidentemente las instrucciones que han seguido vienen de desde un Poder que no tiene ningún respeto».