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Según el último informe del Observatorio de la Cadena Láctea, dependiente de la Secretaría de Agricultura de la Nación, el consumo de leche en los argentinos continúa registrando bajas. En lo que va del año, se calculó una ingesta de 176 litros por habitante, mientras en 2015 era de 217, es el peor nivel en los últimos 29 años.

En este sentido la Diputada Provincial, Dra. Margarita Batista, afirmó que “Hoy pasamos una etapa muy triste en nuestro país, que genera una mezcla de tristeza y bronca, sobre todo a quienes tenemos algunos años ya de vida y que hemos vivido gobiernos neoliberales. Recordemos que el último indicador de pobreza nos habla ya de casi un 50% de la población argentina pobre, donde los más damnificados son los niños y las mujeres porque además el Gobierno Nacional ha dejado de proveer hierro, vitaminas y ácido fólico.”

Como profesional de la pediatría, la doctora detalla que se estimula la lactancia hasta los 6 meses de vida y luego, es muy importante la introducción oportuna de alimentos hasta el primer año, pero que además “Tenemos que empezar a pensar desde la concepción de ese niño, los 9 meses de embarazo, los primeros 6 meses de vida, la primera infancia, la segunda infancia, pubertad, adolescencia, hasta llegar así a la vida adulta.” Por eso es tan importante el tipo de alimentación, ya que las condiciones en que crece y se desarrolla, la educación, las condiciones sanitarias, repercuten en las distintas etapas de la vida de esa persona.

Agrega además que en Formosa existe soberanía alimentaria gracias al accionar del Gobernador, “Nosotros tenemos al Gobierno provincial que se ha hecho cargo de todo, ya que si nosotros no tuviéramos la compra de la leche, tanto para la embarazada como para los niños, si no tuviéramos la soberanía alimentaria a través del Plan Nutrir que llega con bolsones que no solamente tiene frutas y verduras, sino también tiene carne de ave, de vaca, y huevos, si no tuviéramos alimentación en los establecimientos escolares con la copa de leche, los almuerzos, y en algunas instituciones de jornada completa, tambiénla cena, si no tuviéramos todo esto, nosotros estaríamos en las mismascondiciones pobreza extrema que vemos en todo el país. Pero esto solo ocurre en Formosa.”

En ese sentido dijo que “No hay que subestimar la tristeza de nuestra gente, hemos vuelto a los comedores comunitarios, lo vemos en distintas partes del país. Los encargados de la cocina quedan muy tristes porque cada vez hay más familias que asisten y eso significa que han dejado de comer en sus casas, eran personas que tenían trabajo, que podían alimentar a sus niños. Sumada a la mala alimentación, hay que sumar la tristeza y la pérdida de la dignidad del ser humano.” Concluyó.