Beneplácito en la comunidad educativa formoseña por el retorno a las aulas en zonas rurales

Compartir

La educación en la provincia se inspira en las bases del Modelo Formoseño y, además de ser el rostro de la justicia social, constituye una verdadera herramienta de liberación

Docentes, padres y sobre todo alumnos y alumnas se mostraron exultantes por el reinicio de las clases en los establecimientos educativos de modalidad rural de Formosa.

Este miércoles 12, a través de una videoconferencia conjunta con el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, el gobernador Gildo Insfrán dejó inaugurada la obra educativa Nº 1378 de su gestión: el imponente complejo educativo de Cruce La Picadita, jurisdicción de Villafañe, compuesto por la Escuela Provincial de Educación Primaria Nº 127 “Capitán Facundo Solari”, el Ciclo Básico Orientado Rural Secundario (CBOSR) y el Jardín de Infantes Nº 16 “Padre Santiago” Sección I.

El acontecimiento marcó la reapertura segura de las escuelas formoseñas –en una primera instancia de la ruralidad-, convirtiendo a Formosa en la segunda provincia del país en reiniciar el ciclo lectivo 2020, el cual se vio interrumpido en la presencialidad por la pandemia del COVID-19 en marzo pasado, dando paso al dictado de las clases a través de la virtualidad.

Fue así que 10 de las 19 Delegaciones del territorio formoseño reabrieron sus puertas, abarcando a 408 instituciones educativas que albergan a 9783 estudiantes de todos los niveles, quienes de manera voluntaria –pero mayoritariamente- volvieron a las aulas, cumpliendo el protocolo consensuado y establecido, respetando el distanciamiento y las medidas de higiene y protección personal como barbijos y uso de alcohol en gel.

Graciela Ruiz, coordinadora del Ciclo Básico Orientado Secundario Rural, destacó en declaraciones a AGENFOR que “ahora que tenemos este establecimiento educativo muy cómodo y confortable, así que estamos felices por poder trabajar en él, mis alumnos también y por fin se nos dio volver a las aulas. Si bien educar se puede hacer hasta debajo de un árbol, lo que nos brinda nuestro Gobernador es algo hermoso”.

“Tenemos muchas colonias alrededor y Cruce La Picadita registra una amplia población, así que tener la escuela cerca es espectacular”, añadió.

En ese sentido, una alumna no ocultó su alegría por la reapertura de las clases presenciales, ponderando que “todo quedó hermoso, me encanta. Es un edificio con muchos espacios para desarrollar las actividades”.

A su vez, Miriam Buck, directora del JIN Nº 16, contó que “el jardín se creó en el 2007 y funcionaba en un espacio que fue cedido de la escuela primaria. Era muy pequeño, pero como todas maestras jardineras, las seños supieron ambientarlo. Después vino la noticia de que se iba a remodelar y que tendríamos un edificio nuevo, por lo que se trabajó en la capilla que está próxima”.

Luego de la concreción de la obra desde la gestión del gobernador Insfrán, “ahora tenemos la bendición de contar con este edificio donde desarrollaremos nuestra tarea con más entusiasmo, poniéndole toda la responsabilidad. Estamos súper felices”.

Riguroso protocolo

Por su parte, la subsecretaria de Educación, la profesora Analía Heizenreder, manifestó a AGENFOR que para el regreso a las aulas desde la esfera gubernamental educativa se trabajó en el armado de un riguroso protocolo sanitario, a los efectos de garantizar el regreso seguro de los alumnos y las alumnas a las aulas.

“Hace más de veinte días que estamos trabajando en este retorno, en un protocolo marco, recorriendo toda la provincia con un equipo del Ministerio, pero además generando acuerdos en cada lugar, con los directores, los coordinadores de los ciclos básicos y el Nivel Inicial”, refirió la funcionaria.

Explicó que “el Ciclo Básico Rural volvió en dos días con sus alumnos, otros dos días en la semana retornó el Orientado y un día en el medio queda de planificación de las tareas que van a seguir yendo a las casas para aquellos que por ahí no asisten, ya que no es obligatorio, no obstante en La Picadita decidieron todos que sí y así acudieron”.

“Esto quiere decir que el alumno va a estar en la escuela, en contacto con su maestro o profesor, recibirá todo lo que tenga que darle ese educador y se generarán las tareas que podrá hacerlas en la casa, sin esa tensión familiar de cómo seguir. El estudiante ya va a estar preparado para resolver sus tareas”, enfatizó. 

Puso de relieve que “el gobernador Insfrán fue muy claro: el regreso a las aulas será gradualmente, así que vamos a ir habilitando más escuelas. Tenemos muchísimos pedidos, también de ámbitos urbanos, pero hoy debe quedar claro que este reinicio es para la ruralidad”.

“Tenemos relevadas con estas características 408 escuelas que hicieron acuerdos en zonas de ruralidad y un total de 9783 alumnos, lo cual significa que de un total de 20.666 está volviendo el 48%, pero seguimos yendo al oeste, a visitar a las comunidades originarias que hace rato nos están pidiendo formalizar el regreso a las escuelas, así que en las semanas que siguen estaríamos completando toda la provincia”, indicó.

Zonas urbanas

Asimismo, esclareció Heizenreder que “en las zonas urbanas, en este momento, continúan con las tareas a domicilio y la virtualidad hasta que hayan mayores precisiones en cuanto a la situación epidemiológica, la cual es analizada en el Consejo de Atención Integral a la Emergencia COVID-19, que preside el gobernador Insfrán y donde día a día vamos trabajando esta cuestión”.

Es en ese ámbito donde “se generan las autorizaciones para seguir avanzando”, con lo cual “las novedades las vamos a ir dando cuando el Consejo lo vaya autorizando”.

Respecto de los elementos de bioseguridad, la funcionaria señaló que “desde el Ministerio de Educación se hizo una provisión inicial de bidones de alcohol, lavandina, jabón y barbijos. Eso no se negocia, hay que hacerlo, así que siempre trabajando fuertemente y dentro del aula también, para que las familias nos ayuden a que sus hijos asistan con barbijo y con sus elementos de higiene para estar protegidos”.

Acompañamiento

La profesora Martha Salinas es coordinadora de Educación Rural del Ministerio de Cultura y Educación y, en diálogo con AGENFOR, hizo hincapié en el férreo acompañamiento que desde la cartera educativa provincial se concretó para llevar adelante “la decisión del Gobierno provincial de regresar a las aulas de las escuelas rurales, lo que no es una cuestión apresurada, sino planificada, como todo lo que se hace en Formosa”. 

Subrayó que ello se fundamenta en que “no existe circulación comunitaria del virus y se posee un sistema de salud y de vigilancia totalmente controlado”, apuntando que no obstante “se sigue estudiando el tema, por eso algunas escuelas de determinadas Delegaciones han comenzado ya y en otras se está preparando el retorno”.

En este punto, pormenorizó que “en cada caso se evalúa el contexto de la institución educativa, se habla con directivos, docentes y padres, se analiza en función de la matrícula de cada escuela cómo se van a hacer las divisiones, entre otras cuestiones que están todas por escrito en el protocolo”.

“Además se cumplen el distanciamiento social y la utilización del barbijo y se proveen los insumos de limpieza y desinfección para cada institución, los que son provistos a cada Delegación Zonal, desde donde los retira cada escuela”, amplió Salinas.

Recalcó que “se trata de un proceso, tenemos una provincia inmensa y por lo tanto nada es de un día para el otro. La reapertura es de forma progresiva, en contexto y en consenso, que es lo más principal, con acuerdos con los padres, ya que ellos tienen la libertad de decidir si su hijo o hija va a ir a la escuela, sin que eso afecte la continuidad de su aprendizaje”, acentuando que “la educación está garantizada desde la misma modalidad que veníamos sosteniendo cuando comenzó esta pandemia”.

Felicidad por volver

Cada una de las instituciones educativas rurales que retornaron a las clases presenciales fueron reacondicionadas y establecieron sus medidas de seguridad para acompañar este nuevo proceso de enseñanza-aprendizaje.

Las mismas pertenecen a las Delegaciones Zonales de Río Muerto, Matacos, Pirané, Patiño, Belgrano, Las Lomitas, Pilcomayo, Villa Dos Trece, Villafañe y Laishí.

Próximamente, según informó el Ministerio de Cultura y Educación, también lo harán las de María Cristina, General Güemes y San Martín Dos.

En ese contexto, la profesora María Casas, delegada zonal de Las Lomitas, dijo que “se notaba la felicidad de los niños al volver a clases”, pero también de las familias.

“Los padres aceptaron la semi-presencialidad, aunque todo este tiempo trabajamos con otra modalidad, seguimos educando, atendiendo a los niños, adolescentes y adultos, a todos, todas, pero con otro tipo de oferta que ameritaba la emergencia sanitaria”, señaló a la Agencia de Noticias Formosa.

Dijo que en esta nueva normalidad, se acordaron grupos que asisten a clases y luego se rotan con otros, siguiendo un protocolo ajustado por la cartera educativa provincial, que indica la obligatoriedad del uso de barbijo tanto para docentes, como alumnos, en primera instancia.

Además, las escuelas son desinfectadas por el personal docente antes de cada jornada de trabajo, con insumos que provee el Estado: alcohol, jabón en pan y lavandina.

Comentó Casas que durante su recorrida, firmando acuerdos en las distintas escuelas que conforman la Delegación, pudo conversar con los padres y contestar dudas.

“Nos encontramos con los padres y docentes de escuelas primarias y Nivel Inicial, en el caso de los pueblos originarios los referentes, para saber si estaban de acuerdo y salvar las dudas en este regreso. No hubo ningún inconveniente”, precisó.

Dijo que el porcentaje de asistencia de estudiantes fue “buenísimo” en el reinicio y que “se notaba la felicidad de los alumnos de volver a su escuela, por supuesto con los cuidados propios, que ya los habían hablado en la casa”.

“De todas las escuelas a donde fuimos a firmar las actas-acuerdo, donde se les dijo que podían no asistir en caso de que lo decidieran, solamente en Fortín Soledad con buen criterio preguntó una mamá, por una nena asmática, que obviamente es del grupo de riesgo”, comentó y destacó que en ese caso la niña permanecerá en su casa, recibiendo su tarea como hasta el momento.

Destacó que las comunidades decidieron no tener recreos, sino dar clases “de corrido”, para evitar el contacto, marcando que los docentes poseen barbijos para darles a los chicos por si alguno se lo olvida. Todo se logró mediante acuerdos de la comunidad, con amplia participación.

Tras aclarar que el servicio nutricional escolar funcionó sin interrupciones durante la pandemia, inclusive los días feriados, con la modalidad de vianda, entrega de bolsones de mercadería y copa de leche, la delegada zonal explicó que los estudiantes que asistan a clases recibirán la copa de leche en ese horario.

Amplia concurrencia

El profesor Ramiro Escotorin es docente de la Escuela Nº 160, del paraje Los Jubilados, jurisdicción de Bartolomé de las Casas, ubicado a 15 kilómetros de Comandante Fontana.

Relató a AGENFOR que “los primeros días de reinicio de las clases fueron tranquilos, con bastante concurrencia de los chicos y las chicas, siempre con los cuidados y el protocolo establecido, el alcohol en gel y los barbijos, al igual que el lavado de manos y el distanciamiento”.

“La matrícula de la escuela es de 98 alumnos, 16 en el jardín, 64 en primaria y 18 en secundaria. Las clases las dividimos por días y ciclos: de lunes a miércoles tenemos el primer ciclo, jueves y viernes el segundo. Tenemos un director a cargo, cuatro docentes y un MEMA (Modalidad Aborigen)”, puntualizó.

Contó que durante estos meses “los alumnos siguieron estudiando ya sea a través de teléfonos celulares y computadoras, mientras que a los que no contaban con conectividad los maestros les acercaron las tareas y los cuadernillos a los domicilios”, agregando que “hicimos un control pedagógico de los chicos y las chicas y por suerte ahora pudimos volver a las escuelas”.

“Los alumnos asimilaron todas las medidas de protección, utilizan el barbijo, guardan la distancia social, se lavan las manos, etcétera. Es más, les trajimos barbijos para darles y nos dijeron que ya cada uno tenía”, resaltó.

Finalmente, desmintió a algunos gremios docentes, aclarando que “he leído que hablaban de una supuesta escasez de agua en las escuelas, pero nada que ver. En la nuestra contamos con cisternas y constantemente el Municipio y el Servicio Provincial de Agua Potable (SPAP) nos están proveyendo. Después nos dan alcohol en gel, jabón y los chicos al ingresar a la escuela ya se lavan las manos y continúan haciéndolo mientras están en la institución, además de usar el barbijo en todo momento”, concluyó.