Bibolini dio el parte médico de los pacientes internados en el Hospital Evita

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El médico infectólogo Julián Bibolini, asesor del Consejo de Atención Integral de la Emergencia COVID-19 de Formosa, brindó precisiones sobre el estado de salud de los pacientes que se encuentran internados en el Hospital Interdistrital Evita

“Actualmente, los pacientes que están cursando su cuadro infeccioso están con síntomas leves, no tienen ninguna de las mayores complicaciones, más allá de alguna congestión nasal. Uno de los pacientes ha presentado un poco de dolor de cabeza y uno de ellos un poco de tos, pero sin cambios en la radiografía ni falta de aire”, explicó el especialista en la conferencia de este sábado del Consejo, en declaraciones que recogió AGENFOR.

Según pormenorizó, “ninguno ha tenido, más allá de un control y chequeo general, que mediar ningún tipo de medicamento. Sí hay dos personas que están cursando un cuadro clasificado como moderado”.

Mencionó aquí que “hay una señora que de la que hablamos antes y efectivamente ella continúa todavía en terapia intensiva porque aún requiere un poquitito de oxígeno ante la movilización. Cuando se levanta, tiene que cambiarse o ir al baño le falta un poco el aire, por lo tanto requiere oxígeno en ese momento”.

Por ello, “todavía se la va a dejar y se va a evaluar en el transcurso de estos días para ver cómo evoluciona”, esclareciendo que “igualmente está normo-tensa, no tiene fiebre y su laboratorio está estable”.

“Después tenemos un hombre de la localidad de Belgrano sobre el que veníamos comentando los días previos que tuvo una muy buena evolución –indicó-. Tiene una enfermedad de base pulmonar y pudo pasar a sala general. Él también había recibido plasma y evolucionó más rápido, favorablemente, a pesar de las comorbilidades que tiene. Así que pasó a sala, está en piso, en buen estado general también, esperando cumplir su tiempo de cuarentena”.

Agregó: “Es uno de los que teníamos como cuadro moderado, que salió ahora del mismo y pasa a ser leve, porque persiste con un poco de tos”.

“El que teníamos como cuadro leve en los días previos es un paciente que en el transcurso de su evolución, teniendo en cuenta que está a cinco-seis días de haber comenzado el cuadro infeccioso y que entre el séptimo y el décimo día pueden aparecer las complicaciones más graves, persistía con fiebre, en los parámetros de laboratorio había uno que estaba un poco alterado e hizo referencia que le empezó a faltar el aire, por lo tanto se tuvo que colocarle oxígeno, pero con una cánula; no precisa asistencia respiratoria mecánica”, describió el médico infectólogo.

Señaló que “ante esas circunstancias, sus comorbilidades, ya que es de mayor edad, tiene un stent cardíaco y es hipertenso y diabético, esa referencia de falta de aire y esos parámetros de laboratorio, se decidió pasarlo a terapia intensiva para un mejor control, monitoreo y chequeo. Y también se le está administrando el plasma como tratamiento y ya lo categorizamos como un cuadro moderado”.

“Tenemos dos cuadros moderados, ya que uno pasó a sala, pero ingresó otro que era leve y se transformó en moderado. Por ahora continuamos con dos moderados, veremos en el transcurso de estos días cómo evolucionan”, afirmó.

Síntomas

Asimismo, el doctor Bibolini hizo referencia a las diferencias entre las sintomatologías del COVID-19 y la gripe. “El virus de la influenza que causa la gripe puede ocasionar fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta, congestión, desencadenar una neumonía y hasta causar el fallecimiento de una persona”, alertó.

“Podríamos decir que algunas cosas las diferencian, como por ejemplo que la gripe no causa lesiones en la piel, lo cual está visto en algunas personas con coronavirus –detalló-. Un cuadro gripal tampoco causa diarrea, dolor abdominal ni vómitos, que sí lo hace el COVID. La pérdida del gusto suele ser mucho más leve en la gripe y es muchísimo más frecuente en el coronavirus, un síntoma que es muy orientativo en este caso y que no lo sería en un cuadro gripal”.

Añadió que “después hay otras afectaciones en órganos, como riñones, que el COVID puede producir, al igual que en la parte cardíaca”, apuntando que “las secuelas posteriores crónicas se pueden presentar un poquito más en el coronavirus que en la gripe, pero en general es difícil saber, por lo tanto hay que hacer el estudio”.

Por último, el especialista advirtió sobre la automedicación, alertando que “hay como una suerte de campaña sobre el uso y el abuso de algunos medicamentos que se está queriendo estimular para combatir el coronavirus. No es que estoy en contra del medicamento en sí, sino que desde la sociedad científica decimos que no hay un estudio importante, real, que avale su uso para ese tratamiento”.

“Hay que esperar que se estudie lo suficientemente bien, es decir que se haga un buen estudio para que avale o rechace la utilización de ese medicamento en particular. Por lo tanto, en esta fase estos medicamentos requieren un control estricto diario y que sean nominalizadas las personas que están recibiéndolos, sus efectos adversos y una serie de requisitos para después volcarlos masivamente a la población y hacerlo más general”, finalizó Bibolini.