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Cientos de personas quisieron despedirse del ex funcionario y médico, para reconocer y valorar su vida de entrega por la Provincia.

Este miércoles, desde las 9 de la mañana, el hall de Casa de Gobierno abrió sus puertas por la calle Belgrano para llevar a cabo la capilla ardiente donde se brindó el último adiós al ministro de Cultura y Educación de la provincia, Alberto Marcelo Zorrilla, quien falleció el martes pasado en Buenos Aires luego de una internación por un problema de salud.

La ceremonia se extendió hasta las 11 horas y de la misma participaron familiares, seres queridos, compañeros de trabajo y funcionarios provinciales, incluido el personal administrativo de la cartera que presidía Zorrilla junto a delegados zonales y docentes capitalinos.

También estuvo presente el gobernador de la provincia, Gildo Insfrán, el vicegobernador, Eber Wilson Solís y todo el gabinete de ministros del Ejecutivo provincial, quienes acompañaron a la esposa, hijas, nietos y demás allegados al difunto.

Gildo Insfrán despidiendo a Zorrilla

Durante las dos horas del acto, en el cual se respetó el protocolo sanitario en todo momento, cientos de personas formaron fila en las afueras de Casa de Gobierno para ingresar unos minutos y despedirse del ex titular de la cartera educativa.

Los episodios más emotivos de la ceremonia tuvieron lugar cuando Gabriela, una de las hijas, leyó un emocionante poema de despedida; y cuando el ministro de la Jefatura de Gabinete, Antonio Ferreira, dedicó unas palabras en homenaje a su amigo y compañero de trabajo y militancia.

El funcionario provincial, con la bandera de Formosa en la mano, habló para los presentes: “Queríamos entregarle a la familia este símbolo que identifica nuestro ser y nuestro sentido formoseño, por esto luchó y entregó su última gota de vida Alberto, trabajando por la felicidad del pueblo y la grandeza de nuestra provincia”.

En esa línea, expresó: “Alberto me inspiró muchas cosas, me enseñó muchas cosas, tuve con él conversaciones muy profundas de la vida, de la política, del compromiso, su profundo sentimiento peronista, su profunda fe cristiana, pero lo más inmenso de Alberto es la gran humanidad en todas las cosas, él ponía la impronta humana que emanaba”.

Y agregó: “Alberto, qué orgullo siento de ser tu amigo, nunca vas a dejar de ser mi amigo, porque tu recuerdo, tus enseñanzas, tus valores me quedan y gracias por ese gran trabajo que hiciste por el Modelo Formoseño de quien fuiste parte fundamental porque hay algo histórico que fue el Sistema Nacional Integrado de Salud”.

En ese marco, Ferreira catalogó dicha política como “una de las más revolucionarias” y consideró que “esa lucha le costó cara a él” por “la persecución y no poder trabajar, se le cerraron todas las puertas por querer una política de salud igual para todos”.

Insfrán con la esposa de Zorrilla.

“Pero no descansó, pasó el tiempo y volvió a encontrar en el Modelo Formoseño el lugar para continuar con la lucha que él había empezado con el Sistema Nacional Integrado de Salud. Es cierto que otros lo acompañaron en aquel tiempo, pero él fue un artífice de eso y ese ideal transmitió y quedaron varios alumnos que hoy siguen ese camino que él iluminó”, sentenció.

El ministro también recordó que Zorrilla “fue uno de los que empujó el PAIPPA”, a la que calificó como “la propuesta social más revolucionaria del campo de la integración e inclusión de nuestros campesinos” y aseveró que, “no importaba los cargos que ocupaba, pero sí el compromiso que ponía a cada lugar donde estaba”.

“Alberto querido, paz en tu tumba, tu recuerdo estará por siempre en nuestros corazones y a sus familiares les pido cristiana resignación y le entrego a la familia, en persona de su señora esposa, esto que nos simboliza, nos une y nos hace querer a todos los formoseños”, concluyó e hizo entrega de la bandera provincial a la familia Zorrilla.

Cortejo

Cortejo

Antes de finalizar la ceremonia, músicos locales ejecutaron canciones con identidad formoseña y la infaltable “Marcha Peronista”, que repitieron a pedido de la esposa del difunto.

Luego, acompañado por aplausos del público que esperó afuera, el cortejo fúnebre partió desde Casa de Gobierno, avanzó por la calle José María Uriburu y retomó por San Martín hasta la avenida 25 de mayo, donde se detuvo unos instantes frente al Ministerio de Cultura y Educación.

Allí, el personal que se encontraba trabajando salió a la vereda y le dio el último adiós con un efusivo y simbólico aplauso que duró hasta que el cortejo volvió a avanzar.

Cortejo

Alberto Zorrilla fue un funcionario provincial que trabajó durante toda su vida por el proyecto político de provincia en el que creía, pero también fue un incansable militante de la doctrina justicialista y un dedicado padre, esposo, abuelo y, sobre todo, un amigo de todos los formoseños y formoseñas que, en la mañana de este miércoles, se acercaron a despedirlo y a recordarle que nunca lo olvidarán.

Alberto Zorrilla con estudiantes secundarios (archivo)