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Desde la Defensoría del Pueblo se advirtió que los créditos otorgados por el Gobierno Nacional desde hace un mes y medio a través del ANSES y que posee una tasa del 50% anual y en donde en la actualidad a diferencia de los préstamos otorgados en el 2017/18, al concedérseles los mismos y existir alguna deuda pendiente por otros tomados con anterioridad, el ANSES les pre cancela la deuda y les otorga solamente una parte del préstamo, donde los jubilados tienen un tope de $ 200.000 y de $12.000 para cada AUH. Considera que “todas estas medidas se encuadran dentro de una serie de acciones “anticrisis” lanzadas por el Estado Nacional y que incluye a los inexistentes “Precios Esenciales” de 64 productos de la Canasta Básica Alimentaria, en un intento por frenar la inflación y también la caída de la imagen presidencial ante la inminencia de las elecciones”.

El Ombudsman José Leonardo Gialluca advirtió a quienes vayan a tomar este tipo de préstamos, que “tengan en cuenta el monto total quede deberán reintegrar, ya que por ejemplo de un préstamo de $46.200 a 24 meses, finalizará pagando unos $72.000, ahora bien si el préstamo es de $59.000 a 36 meses, terminará pagando aproximadamente $106.000, para otro préstamo de $69.000 en 48 cuotas la devolución será de un total de $142.000 y por último a modo siempre ilustrativo en un préstamo de $72.000 en 60 cuotas, el jubilado deberá pagar unos $180.000”.

Entiende que “la actual crisis económica y social ha hecho que explotara la demanda de los créditos ANSES, al punto tal que el sistema de turnos se encuentra colapsado y lo que venimos observando desde este Organismo de la Constitución es que el 90% de los solicitantes se embarcan en estos beneficios para hacer frente fundamentalmente a deudas, otros para la compra de alimentos o de indumentaria y calzados, también para gastos de salud y atención médica y un muy bajo porcentaje lo destina para la refacción del hogar o adquirir algún producto para el mismo”.

El consejo de la Defensoría del Pueblo es que “se tenga en cuenta los montos que se deben pagar posteriormente, y si bien la tasa del 50% anual que se les cobra está por debajo de las que exigen u ofrecen entidades bancarias o financieras, lo cierto es que el ANSES, “está utilizando los propios fondos de los jubilados o de la gente para efectuar este tipo de préstamo y por ello es que realizamos una solicitud formal al titular de dicho Organismo Emilio Basabilbaso a fin de que se adopten de manera urgente las medidas necesarias, para bajar sustancialmente la tasa que se está cobrando a jubilados y pensionados”.

Lo peticionado está fundado en que “no solamente son las franjas sociales más castigadas por la inflación y por la actual política económica del Gobierno Nacional, sino en el destino que otorgan nuestros abuelos a los préstamos, que no es más ni menos que para la cancelación de deudas de servicios públicos, para el pago de gastos de medicamentos, cuyos precios hoy se encuentran absolutamente impagables, y por último, están aquellos que también se endeudan para hacer frente a los gastos básicos y diarios que posee su grupo familiar, como lo es la alimentación”.