El Hospital Evita cuenta con 168 camas, de las cuales el 40% está ocupada

Compartir

Además, de los 20 pacientes que están internados en terapia intensiva, 15 tienen más de 60 años y uno, 48.

En diálogo exclusivo con AGENFOR, el director del Hospital Interdistrital Evita para la Contingencia COVID 19, Samuel Gutiérrez, brindó detalles acerca del equipamiento de camas y ocupación de las mismas con las que cuenta, actualmente, dicho nosocomio.

En ese sentido, indicó que, en total, existe 168 camas, de las cuales 40 corresponden a la Unidad de Terapia Intensiva, con sus respectivos respiradores y monitores para la evaluación y seguimiento de todos los pacientes.

En sala común, hay 128 camas, que están destinadas a pacientes con síntomas moderados, leves o asintomáticos de COVID, que requieran un seguimiento más estricto por su edad o comorbilidades de base.

“Actualmente tenemos ocupadas el 40% de las camas de todo el hospital, de las cuales 20 son de terapia intensiva, de pacientes que están graves, 19 son asistidos con respiración mecánica”, señaló.

En esa línea, Gutiérrez dijo que “es un número que nunca alcanzamos” a lo largo de estos meses y es relevante porque refleja “el daño que produce este virus”, es decir, la capacidad que tiene de dañar los órganos y vías respiratorias.

“Eso habla de que hubo un aumento de casos y estos casos nuevos que se vieron en estos últimos días se debe a la propagación del virus, que es consecuencia del incumplimiento de ciudadanos que, si bien son algunos y pocos, generan estos aumentos de casos”, manifestó.

Y agregó: “Porque, en general, los portadores están asintomáticos y son jóvenes que llevan a sus casas el virus y transmiten a nuestros queridos adultos mayores de cierta edad y con patologías”.

Además, el especialista detalló que, de los 20 pacientes que permanecen en terapia intensiva, ocho tienen entre 70 y 79 años; cinco entre 60 y 69; dos, 80 y hay un caso de una persona de 48 años.

“El virus no distingue edades, lo que pasa es que en los jóvenes las defensas son más potentes y completas que en un adulto, que además de tener bajas defensas por edad, puede tener otra patología agregada como diabetes, hipertensión, problemas cardiacos o pulmonares, todo eso contribuye a que estos pacientes terminen en terapia intensiva y algunos falleciendo, como es el caso de la última paciente de 90 años”, explicó.

En ese marco, Gutiérrez llamó a la conciencia colectiva de la comunidad formoseña “para que entiendan que las medidas que se toman, son por algo”.

“Fíjense la preocupación del gobernador, que es que este grupo vulnerable de 60 años en adelante, sean los primeros en recibir la vacuna”, remarcó; y concluyó: “Es por ese motivo que lo hace con un fin epidemiológico y de la prioridad que le da el gobierno a esta pandemia que es cuidar la vida de los ciudadanos formoseños”.