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Este miércoles 6, el Senado aprobó el dictamen que rechazó la rendición de cuenta de inversión del 2016, durante el primer año del gobierno de Mauricio Macri. Fueron 40 votos positivos y 19 negativos.

Al referirse al tema, la auditora General de la Nación, Graciela de la Rosa, consideró esto como un “hecho histórico” y explicó que “es la primera vez desde la vuelta a la democracia que el Senado rechaza la cuenta de inversión de un gobierno elegido democráticamente”.

En ese sentido, agregó que “las ejecuciones presupuestarias y cuentas de inversión rechazadas en Argentina fueron a las dictaduras militares, porque el Congreso estaba cerrado y durante ese periodo generaron un enorme endeudamiento que dejó déficit y deudas a la democracia”. 

Asimismo, la funcionaria aseveró que “la Constitución Nacional es clara, expresando que tanto el monto del presupuesto que puede gastar un gobierno como el endeudamiento externo e interno que pueden tomar, dependen del Congreso de la Nación”.

Además, apuntó contra el gobierno de Mauricio Macri y detalló que “aumentó el 40%, modificó el presupuesto del 2016 a su antojo, mediante disposiciones y Decretos de Necesidad y Urgencia sin consultar al Congreso”.

A la vez que se “auto aumentó” el monto de endeudamiento, puntualizando que “en ese año (2016) hubo un incremento de la deuda externa de 30 mil millones de dólares”; y manifestó “que esto ha afectado a la inversión pública, paralizando obras como sucedió en la provincia de Formosa”.

En esa misma línea, de la Rosa señaló que esto sucedía mientras que, en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, “lugares donde ellos gobernaban, se concentró el 90% de las obras”.

De manera contundente, al finalizar, expresó que  “por eso hay que cuidar y saber quiénes van a ser los diputados nacionales, quienes van a sentarse en el Congreso Nacional a votar a favor o en contra de tu trabajo y el de tu vecino”.