El SIPEC participó de un simulacro de accidente aéreo nocturno

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El equipo de salud demostró una satisfactoria capacidad de respuesta en tiempo real.

El personal de salud del Sistema Provincial de Emergencias y Catástrofes (SIPEC), dotado de móviles de ambulancias completamente equipados para la asistencia y el traslado de pacientes, intervino en un simulacro de accidente aéreo, llevado a cabo en el aeropuerto internacional “El Pucú”.

“Se trató de un operativo nocturno para seguir afianzándonos en el entrenamiento para la asistencia, en este caso, de un posible accidente aéreo nocturno, que arrojó resultados muy buenos y satisfactorios”, explicó el responsable del SIPEC, doctor Daniel Figueroa, refiriéndose a los tiempos de respuesta “que se desarrollaron dentro de lo estimado”, comentó.

Fue realizado en la cabecera de pista del aeropuerto, en conjunto con la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), bomberos Voluntarios, bomberos de la Policía de la Provincia y agentes de Sanidad del aeropuerto.

Detalló sobre el simulacro que “fue un eventual accidente aéreo, ocasionado por el mal funcionamiento de una aeronave en la cabecera de la pista. La propuesta fue hacerlo de noche ya que, de ese modo, se activan específicamente los protocolos de accidente nocturno”.

Puso de relieve que “el personal del SIPEC no estaba enterado del simulacro”, por lo tanto “todo se hizo en tiempo real, como si verdaderamente se trataba de un accidente real, desde el momento mismo en que sonó la alarma. Y fue muy gratificante para nosotros, ver que nuestra capacidad de respuesta fue dentro de los tiempos estipulados”.

En cuanto a la puntual participación del SIPEC, indicó que consistió en acudir de manera urgente para dar cobertura al accidente “con 3 móviles de ambulancias, cumpliendo de forma rápida en tiempo y forma, llevando a cabo el rescate de las víctimas”.

Como indica el protocolo “se efectuó el triage correspondiente, para determinar quienes eran los pacientes en estado más grave y establecer quienes debían ser trasladados o quienes podían ser atendidos en el lugar. Y por supuesto, debíamos asistir a las víctimas y trasladarlas a un centro asistencial lo más rápido posible”, reveló.

Al concluir, valoró a la actividad como “una experiencia muy linda y enriquecedora”. Y la destacó como muy útil “para controlar los tiempos de llegada y de respuesta” ante un siniestro de tal envergadura, donde pudieron “sacar varias cosas en limpio” y, sobre todo, sentirse satisfechos por el despliegue, sabiendo que “cada día tenemos el desafío de mejorar”.