Compartir

El administrador del IPV, Marcelo Ugelli, describió las características de las obras ejecutadas en el barrio Obrero, cada una de las cuales fueron de “plena justicia social”. Expuso que el “trabajo gigante de regulación dominial y acceso al título de propiedad se hicieron sin cargo alguno”, y que los valores de los terrenos subsidiados por el estado provincial, tienen un “costo irrisorio”.

Significo al hablar en el acto realizado este sábado en la escuela 224 donde se entregaron tirulos de propiedad y adjudicaciones  en venta a más de cien familias, a los cuales se estaba “dando más derechos”, dado que se trataba de personas que durante medio siglo las propiedades que ahora tienen la seguridad y tranquilidad de su pertenencia legal.

Ugelli aprecio que todo este final feliz se estaba dando a partir de una decisión política del gobernador (Gildo) Insfrán iniciada en el 2008 con el programa de mejoramiento integral del barrio Obrero. “Lo de hoy es la coronación de una serie de acciones que desde aquel tiempo venimos realizando”, afirmo, poniendo como ejemplo un “iceberg donde se aprecia la cima pero dispone por debajo toda una solida base”.

Explico que “este programa desarrollado en dos etapas, proveyó de infraestructura completa a 53 manzanas situadas entre la Antártida Argentina, Pantaleón Gómez, Napoleón Uriburu y Fotheringham. “Se intervino íntegramente  53 cuadras, dotándola con infraestructura completa: Cloacas, agua potable, tendido de red de media y baja tensión, provisión de transformadores, alumbrado público con más de 270 luminarias”

“Se pavimentaron más de 50 cuadras, con lo cual el Obrero es un barrio con sus calles totalmente asfaltadas”, afirmo.  

Erradicando villas

Dijo que una segunda etapa  se “hizo más hincapié en otra faceta de la justicia social”, ante manzanas completas y una conformación de villas con pasillos angostos impidiendo el acceso a servicios públicos. “Es así que se expropiaron nueve manzanas para erradicar esta conformación irregular, se abrieron pasajes y se los adoquino, se los torno transitables y cada vecino fue frentista y accedió a los servicios públicos”, destaco.

Ugelli destaco que “fue un trabajo gigante el realizado con la colaboración de los vecinos”, puntualizando que “se construyeron más de 130 viviendas en el barrio y con ello se mejoro sensiblemente la calidad de vida de la gente”. Explico que “hubo que relocalizar familias y terminar con el hacinamiento en los lotes, para lo cual debimos demoler casas completas y generar esos pasajes, y las familias reubicadas accedieron a una vivienda digna y en un pie de igualdad con los que permanecieron en el barrio”,

Aclaro que el programa continua, como “construyendo viviendas que nos quedaban pendientes, incluso tenemos un proyecto de cuatro manzanas mas a ser intervenidas”. “Próximamente vendrán las obras, en un proceso que será más lento, porque la provincia aportara fondos propios, dado que este programa de mejoramiento barrial fue desfinanciado para nosotros por la Nación”, anticipo.

El administrador del IPV expuso que “todos unidos y con absoluta gratuidad, se ejecuto este trabajo de regularización dominial para acceder al título que tiene un fuerte impacto social. Se hicieron las mensuras, gestiones administrativas ante organismos intervinientes como el Instituto de Colonización y Tierras Fiscales, Fiscalía de Estado, Escribanía Mayor de Gobierno, Registro de la Propiedad y los Catastros de la provincia y municipio, todo sin cargo alguno”.

Revelo concluyente que “el precio del terreno está totalmente subsidiado, podríamos apuntar que tiene un valor irrisorio, pero yo diría se trata de un valor de plena justicia social”.