Embarazadas de alto riesgo con y sin obra social acuden a la Madre y el Niño

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El doctor Javier Lukestik, médico ginecólogo del Hospital de la Madre y el Niño aseguró que trabajan en red con los demás hospitales y centros de salud dentro del sistema de salud provincial, y esto facilita la atención de las pacientes “es un trabajo coordinado y en red entre los distintos niveles de atención y según un sistema de complejidad creciente”, especificó el reconocido profesional.

“La atención que se brinda en este hospital es integral. Recibimos pacientes tanto del sector público como del privado. Son muchas las mujeres que aun teniendo obra social elijen ser atendidas en el Hospital de la Madre y el Niño y eso para nosotros es un orgullo”, aseguró.

“Desde los efectores de salud ubicados en toda la provincia y de acuerdo a la gravedad del caso son atendidas en los distintos niveles de complejidad. Desde el Hospital de la Madre y el Niño trabajamos en red con los demás hospitales y centros de salud tanto de capital como del interior. Las embarazadas que llegan al hospital por derivación son generalmente las de alto riesgo. Así que al llegar se les realiza todos los estudios, tratamientos, se les hace el seguimiento continuo y se le programa el turno para su cesárea”, detalló.

Añadió que “cuando el centro de salud u hospital a la cual acude la paciente embarazada detecta algún criterio de alto riesgo, automáticamente el personal de ese centro de salud u hospital solicita un turno programado con nuestro consultorio de alto riesgo. Si es una urgencia llegan directamente por la guardia y son internadas”.

El Hospital de la Madre y el Niño cuenta con un consultorio de alto riesgo donde son derivadas las pacientes que tienen un embarazo con algún tipo de complicación o futura complicación y provienen de toda la provincia. Estas complicaciones se pueden detectar en cualquier etapa de la gestación, por eso es muy importante que la mujer embarazada se realice todo los controles pre natales y que sean completos.

El ginecólogo ejemplificó: “Hay gestantes que presentan placenta previa, que son embarazadas de muy alto riesgo. Algunas veces son de capital y otras vienen desde el interior de la provincia. En el caso de estas mujeres requieren que las internemos con tiempo para realizarle todos los estudios que requiere y así programar su cirugía”.

Este tipo de intervenciones quirúrgicas se realizan en el Hospital de Alta Complejidad porque son cirugías de alto riesgo, ya que requieren la utilización de hemodinámica y otros servicios complejos. “Por eso repito, nuestro trabajo es siempre en red, desde el primer nivel de atención integrado por los centros de salud, hasta el Alta Complejidad”, dijo.

Comentó que las pacientes que son intervenidas en el hospital de alta complejidad son embrazadas con placenta previa oclusivas totales con acretismo placentario, es decir, tienen una adherencia anormal de la placenta al útero, lo que no permite hacer el alumbramiento por cesárea o por parto normal y requiere de una cirugía especial.

 

Placenta previa

 

“Esta se detecta desde el principio del embarazo, por eso insistimos en los controles pre natales, a partir de ahí comienza con controles más estrictos. Se la interna a partir de la semana 30 y ya no se va más hasta que termina el embarazo. La cesárea se programa en el hospital alta complejidad; se realiza ahí porque se requiere del uso de la hemodinámica que es la utilización de un balón en una arteria que está en la pelvis: se llama arteria hipogástrica y eso permite hacer la cirugía de una manera que no sangre mucho la paciente, ya que esta patología produce mucha hemorragia y es causal de mortalidad materna. Operándola de esta manera reducimos el sangrado”, contó.