En la zona noroeste de la provincia retomaron acciones para el control del Chagas

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Piden a los vecinos abrir las puertas de las casas a los brigadistas para que realicen un adecuado y completo trabajo.

Desde el Departamento de Control de Vectores y Zoonosis del Ministerio de Desarrollo Humano, informaron que recientemente fueron renovadas las actividades destinadas al control de vinchucas en la zona noroeste de la provincia.

De manera conjunta con el Programa Provincial de Chagas, dichas acciones se están llevando a cabo en el área programática de Guadalcázar, localidad ubicada en la región noroeste, a aproximadamente 490 km de la capital de la provincia y que paralelamente, abarcan las comunidades de Río Muerto, El Solitario, Puerto Irigoyen y El Sauzalito, entre otras aledañas.

Al referirse a las actividades, desde la jefatura del Departamento de Vectores, indicaron que, corresponden al denominado “segundo ciclo de control vectorial” ya que el primer ciclo fue realizado en los últimos meses del 2021 y primeros meses del 2022.

Actualmente, el trabajo consiste en realizar la evaluación de las viviendas para detectar vinchucas y “aplicar nuevamente el tratamiento químico, mediante rociado con insecticida” en las viviendas donde se encontraron vinchucas en el primer ciclo. “Esto también abarca las casas que están próximas, a fin de asegurar la eliminación del insecto vector del chagas, la vinchuca”, precisaron.

Sobre el tratamiento químico, detallaron que se realiza con aspersores para asegurar que el pulverizado llegue a todas las superficies, incluidas las camas, mesas, sillas y otros muebles. Además, los brigadistas sanitarios, encargados de dicha tarea, proceden a retirar los muebles y demás elementos del interior de la vivienda, con el propósito de examinarlos y rociarlos correcta y adecuadamente.

Dieron a conocer que tales procedimientos se determinan teniendo en cuenta “los hábitos y formas de vida de la vinchuca” porque es un insecto que prefiere alojarse en las grietas de los pisos y paredes, detrás de los muebles y otros objetos, debajo de la cubierta de los techos, entre las chapas, ramas y paja y en las paredes de adobe mal embarradas o sin revocar, entre otros.

“Para lograr un adecuado control, es necesario revisar minuciosamente y trabajar principalmente, en cada uno de esos espacios”, remarcaron sobre las características de los lugares a los que se debe prestar mayor atención para detectar la presencia de vinchucas.

En el cierre, solicitaron a los vecinos a facilitar el acceso de los agentes y técnicos a las viviendas “para que puedan hacer el trabajo correspondiente. Les pedimos una vez más que abran sus puertas y dejen ingresar a estas personas, para que hagan su tarea, tanto en el interior de las casas como en los patios”.

Y agregaron que en este ciclo “se van a visitar nuevamente las casas que en el ciclo anterior estaban cerradas, probablemente porque sus habitantes no estaban en ese momento y es fundamental que lleguemos y podamos cumplir con todo el proceso en todas las viviendas de cada comunidad”.