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“Mi profundo agradecimiento a médicos, enfermeras, obstetras y todos los demás que forman parte del equipo de salud de este hospital. Sobre todo a los que están en el área de maternidad. Excelentes profesionales que brindan su esfuerzo, voluntad y humanidad para dar lo mejor a los pacientes”, manifestó el señor Felipe Espínola, papá del niño recién nacido.

Quien recientemente fue galardonado con el título de “padre” reside en el barrio Itatí de esta ciudad fronteriza junto a su esposa. Y gracias al trabajo multidisciplinario del equipo del hospital distrital “Cruz Felipe Arnedo” “mi familia se agrandó” y mediante las atenciones de calidad en el abordaje del parto “hoy mi hijo es un argentino más”, agregó el hombre con emoción.

Acerca de la secuencia de los hechos, comentó que su esposa venía realizando sus controles oportunamente y que ya estaba en fecha de parto. “Rompió bolsa en mi casa y rápidamente fuimos hacia el hospital, ingresamos a las 9.30, nos recibieron las enfermeras, la llevaron a la sala y fueron haciendo todo el seguimiento necesario durante el trabajo de parto”.

En tanto que desde la dirección del hospital explicaron que a último momento la paciente tuvo un aumento de la tensión arterial, por lo tanto “el médico a cargo determinó la cesárea, pero la intervención se desarrolló de la manera prevista y sin complicaciones. La madre dio a luz y todo salió bien con un bebé hermoso que pesó 3, 100 kg”.

Seguidamente, el papá  relató sobre las atenciones especiales que recibió el recién nacido. “Tuvo algunos trastornos que los pediatras advirtieron rápidamente porque emitía unos gemidos que no eran normales. Inmediatamente lo pasaron al sector de neonatología. Ahí tuvo un control permanente por parte de enfermeros y pediatras y fue progresando notablemente con el correr de las horas”.

Finalmente y con el orgullo característico de los padres primerizos, aseguró “Hoy mi bebé está muy bien. Solo estamos esperando que nos den el alta para irnos a nuestra casa y disfrutar los tres juntos”.