Formosa tendrá la primera fábrica de bioinsumos en el Polo Científico

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Demandará una inversión superior a los $464 millones.

En el marco de la visita a Formosa del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, se concretó la firma de convenios de colaboración para el desarrollo científico e incorporación de conocimiento y tecnología a procesos productivos locales, generando empleo y un impacto positivo en la comunidad.

Tras su llegada a la ciudad, el funcionario nacional fue recibido por el gobernador Gildo Insfrán, y juntos encabezaron una ceremonia oficial en el salón auditorio del Polo, luego recorrieron la planta de industria química Dioxitex, cuya construcción se encuentra avanzada, y el Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia, que recientemente recibió la fuente de cobalto, y próximamente se encontrará en condiciones de ser inaugurado.

Asistieron al acto el gobernador Gildo Insfrán, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, el vicegobernador Eber Solís, el intendente capitalino Jorge Jofré, el jefe de Gabinete de ministros Antonio Ferreira, legisladores nacionales y provinciales, subsecretarios, concejales, entre otras autoridades.

Ambos funcionarios acordaron avanzar en la creación de la primera fábrica de bioinsumos de Formosa, con una inversión superior a los $464 millones, que planifica cuatro áreas con producciones independientes.

Insfrán reivindicó proyectos como este tendientes a corregir asimetrías dolorosas”, advirtiendo el rechazo de gigantes vinculados a la agroindustria en torno a la idea vinculada en lo ambiental y sustentable que se promueve en Formosa.

Anticipó asimismo que en abril o mayo venidero se estaría habilitando la primera etapa del Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia de última generación.

Filmus exhortó a “dejar de estar mirando desde el centro argentino”, apuntalando ambiciosos proyectos como el de la provincia, destacando que en una semana se acordó lo convenido sostenido con un ambicioso proyecto.

Cuantificó en más de 460 millones de pesos para crear la primera fase de este centro tendiente a generar una ciencia con auténtico federalismo y la mirada a favor de los productores”.

En ese marco la directora de Proyectos de Servicios especialista en microbiología ambiental Débora Radovancich expuso el propósito de esta fábrica, de conseguir mejor provecho del alimento saludable y una forma más ecológica al producir desde la ciencia y la tecnología.

Habló de un alto desarrollo de innovación con un Estado presente “aportando infraestructura, equipamientos, servicios esenciales para el impulso económico y la calidad de vida, incorporado además el capital social y el arraigo de su gente a su tierra”.

Destacó asimismo que un centro de este tipo brindará “mayor rentabilidad, la generación de puestos de trabajo y el valor agregado del alimento. Aparecerá el triple valor: social, económico y ambiental”

 “Muchos de estos bioinsumos no están al alcance de los pequeños productores, desde la producción de ello se va a lograr el alcance y lograr seguridad ambiental para el que lo use, los consumidores de esos productos y todo el medioambiente” expresó.

Consideró además que “este proyecto atraviesa a todos los actores, desde una sociedad que va a poder adquirir alimentos saludables, un productor que hoy no conoce esta tecnología y sin embargo va a tener un alto rendimiento y valor agregado y por otro lado el Estado presente que apuesta una vez más al desarrollo territorial”.