Formosa tiene una larga trayectoria en educación aborigen, con más de 30 años de experiencia institucionalizada

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Con 316 unidades educativas de Educación Intercultural Bilingüe (EIB) y con una matrícula que ronda los 20 mil estudiantes en los cuatros niveles del sistema formativo (Inicial, Primario, Secundario y Superior), en la provincia de Formosa, la educación EIB es considerada una modalidad, a diferencia de otros lugares del país en donde hablan de estudiantes originarios en escuelas comunes.

En datos recogidos por AGENFOR, el coordinador de dicha modalidad, el profesor Adrián Aranda, expresó: “Formosa tiene una larga trayectoria en educación indígena, con más de 30 años de experiencia institucionalizada”.

“Tenemos que hablar de una política educativa destinada y sistematizada (…) y tiene que ver con la Ley Integral del Aborigen. A partir de su dictado, se empezó a hablar de una educación específica para los pueblos indígenas, que respete y desarrolle su cultura, que valore su lengua y que contribuya a fortalecer la identidad cultural de todos los formoseños”, continuó Aranda. 

Explicó que el desarrollo de esta decisión política de hablar de modalidad se ve ejecutada en, por ejemplo, contar con los establecimientos educativos EIB.

En relación a ello, el coordinador indicó: “Una escuela es considerada como intercultural bilingüe cuando está en una comunidad, su matrícula mayoritariamente es indígena y dentro del plan de estudio tienen su lengua incorporada, sus conocimientos culturales, históricos y sociales”.

Y agregó que, desde hace tiempo, desde la cartera educativa se viene trabajando en el avance sobre la escritura de esta lengua. “Es un gran desafío y es solicitado por las comunidades. Desde el Ministerio de Educación se le da ese lugar, ese espacio para la construcción de los acuerdos lingüísticos que permitan convertir esa lengua de tradición oral, en una lengua de uso escolar y legitimada cultural y socialmente”, dijo. 

“Los docentes indígenas son los representantes de las comunidades en cada una de las escuelas y son los que, de alguna manera, garantizan ese derecho para todos, porque el derecho es de los niños (…) para que así puedan decidir ellos mismos que preservar y que no”, manifestó.

MEMAS y Maestros Interculturales Bilingües

“El proceso de la modalidad arrancó con los auxiliares que teníamos en los primeros años y eran aquellos que estaban más calificados en la comunidad y podían ayudar al maestro”, indicó Aranda.

Además, informó que posteriormente hubo una formación de Maestro Especial Modalidad Aborigen (MEMA), que tuvo y todavía tiene el rol fundamental de enseñar su lengua. “Hemos dado otro paso más, tenemos Maestros Interculturales Bilingüe que son egresados del Instituto de Formación Superior y que tienen la formación de un docente”, agregó.

“Prácticamente se duplica la planta de una escuela común, por ejemplo, en el nivel inicial hay una maestra y otra docente indígena. Lo mismo pasa en primaria y secundaria. Estamos hablando de la integridad del sistema para dar respuesta a todas las necesidades educativas de los estudiantes”.

Al respecto manifestó: “Podemos dar cuenta de un proceso sistemático de mucho tiempo, que va consolidando un modelo de gestión educativo, pedagógico y didáctico para atender a las necesidades de las comunidades”.

Una realidad por cada nivel educativo

En lo que respecta a nivel inicial, en todo el territorio provincial hay un total de 160 unidas educativas. “Cada salita es prácticamente una comunidad, porque estamos hablando de salas de 6 o 7 niños, hasta de complejos educativos como el de la ciudad de Formosa, en el barrio Namqom, que tiene una matrícula muy interesante”, comentó Aranda.

Y agregó: “En el nivel primario, son más de 120 y luego tenemos las escuelas secundarias que brindan la posibilidad de culminar los estudios obligatorios y poder seguir una carrera”.

Sobre el Nivel Superior, manifestó a esta Agencia: “El Instituto Intercultural Bilingüe de El Potrillo es una realidad y, de alguna manera, viene a cerrar el proceso del sistema en las comunidades, porque está emplazado dentro de la misma”, resaltando que lo importante de todas estas decisiones políticas en materia educativa es que “los niños y niñas puedan acceder a la escuela en condiciones igualitarias y dignas tanto en equipamiento como en estructura edilicia”.

Recibirse y ejercer en su tierra

En referencia a las acusaciones mediáticas sufridas hace poco por un medio nacional, en donde afirmaron que en organismos sanitarios del oeste formoseño no contaban con profesionales capacitados, categórico expresó: “La educación y la salud van juntas en este sentido y es algo notable” y ejemplificó con realidades de la cartera educativa: “Aquellos profesionales de las distintas áreas de la educación docente siempre vuelven a sus comunidades. Es una característica de ellos, lograr desarrollarse y desempeñarse en su lugar”.

Argumentó que aquellos que no se dan cuenta de este proceso histórico “están faltándole el respeto a la comunidad”. “Es una negación de la realidad y de aquellas situaciones que dan cuenta de esta interculturalización que vive nuestra provincia de manera integral”, agregó.

La lengua no es una barrera

A su vez, también se refirió a un principio fundamental de la política integral que es “no ver a la lengua como una barrera”.

“El Estado defiende y desarrolla ese derecho de preservar la lengua en todos sus ámbitos (…) Los docentes indígenas no sólo están para transmitir el conocimiento del maestro criollo, sino que están para desarrollar su propia lengua, para leerla y alfabetizarla”, destacó finalmente Aranda.