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A partir de los más de diez días continuos de lluvias y lloviznas intermitentes, y las situaciones complejas derivadas  de estas condiciones climáticas adversas, sobre todo en zonas rurales que en determinados casos presentan poblados casi aislados, el gobierno provincial activo un plan de contingencia para llegar con la asistencia necesaria.

Es que los caminos terciarios o vecinales de tierra indefectiblemente se encuentran intransitables ante tantas y sucesivas jornadas de precipitaciones, en algunos casos copiosos, otras regulares y lloviznas, pero que terminan impidiendo que las vías de acceso a muchas colonias y parajes puedan recuperarse

Incluso los pronósticos no son alentadores, ya que anticipan hasta mediados de semana por lo menos, que no mejoraran las condiciones.

Por ello es que el Comando de Emergencia que mantiene un monitoreo permanente del cuadro de situación en general, activo asistencias en algunas colonias, coordinándose la presencia de equipos médicos, operadores sociales y la provisión de alimentos a partir de que se generan dificultades para el acceso de proveedores a determinadas poblaciones.

Por ejemplo, se creó un “puente fluvial” a través de Defensa Civil para llegar  con ayuda integral a los pobladores de Banco Payagua. Con embarcaciones que partieron desde Herradura, se asistió a las familias con el suministro de más de un centenar de bolsas con productos de la canasta básica alimentaria.

Asimismo, un equipo de profesionales médicos de diferentes especialidades estuvo atendiendo a los lugareños, especialmente a niños y personas adultas, aunque también a quienes presentaban alguna patología, sobre todo las respiratorias muy asociadas a este tiempo. También estuvo atendiendo una odontóloga y enfermeras afectadas a la aplicación de vacunas y la provisión de medicamentos recetados.

Se explico que según la situación lo demande, dado que cada paraje o colonia tiene sus particularidades y grado de aislamiento, se dispone la mejor logística para la asistencia. En algunos casos embarcaciones, otros con vehículos o tractores especiales si las condiciones del terreno lo permiten. Incluso hay patrullajes a caballo de efectivos policiales atendiendo contingencias que pudieran presentarse y requieran una atención urgente.

Lo educativo

Desde la cartera Educativa, el ministro Alberto Zorrilla, renovó su reconocimiento para con los docentes que prestan servicios en zonas rurales y comunidades asentadas en regiones con severos condicionantes naturales,  que aun ante esta inestabilidad climática, reaseguran el normal dictado de clases en las escuelas de los diferentes niveles y modalidades.

Explico de todos modos que el estado provincial tiene establecido una “presencia estimulada” del docente en la misma comunidad donde se encuentra la institución educativa. Referencia a los hasta 200% de bonificación que percibe por zona, gratificación que justamente tiende a su permanencia en el lugar, con lo cual se logra un mayor apego a la comunidad educativa y también en épocas como estas de inestabilidad climática, no debe estar sorteando contratiempos para llegar a la escuela.

Aprecia el ministro “un fuerte compromiso docente, de empoderamiento por la construcción de la cultura escolar de calidad en todas las circunstancias”, aludiendo a que “la vocación por enseñar y atender las demandas cotidianas, como asegurar el servicio nutricional, se da en todo momento”.

En tanto que el director de Educación Primaria, Vicente Martínez revelo que según los informes recibidos desde las delegaciones zonales no surgen mayores planteos de contratiempos ante la inestabilidad climática y su incidencia en la labor docente. Admite que “por supuesto que no desconocemos que en algunas regiones existen dificultades a partir de tantas jornadas con lluvias o lloviznas. Y de la misma manera destacamos la vocación del maestro o el profesor ante las condiciones adversas por el mal clima, para estar en el aula con los alumnos”.

Sin embargo se mostro en desacuerdo con quienes advirtió “estando sentados en cómodos sillones en nuestra ciudad, trazan un escenario de penurias extremas que no son tales. Insisto, en algunas zonas se deben sortear dificultades, que son frecuentes ante condiciones climáticas complejas como las actuales, pero cada institución dispone de las condiciones de trabajo más apropiadas para mantener la calidad educativa”.

Conto a modo de ejemplo sobre algunas regiones donde las escuelas disponen de un albergue ya que los alumnos provienen de familias que habitan puestos productivos diseminados en varios kilómetros. Allí los chicos permanecen los días hábiles, y retornan a sus casas los viernes por la tarde para regresar el domingo antes del anochecer, para así el lunes reiniciar las labores áulicas.

Pero como docentes y padres conforman una “gran familia”, ante jornadas de mal tiempo como estas, ellos mismos convienen no resentir la enseñanza de la manera más acomodada al contexto. “Queda claro que no existen directivas rígidas, cada comunidad educativa dispone lo mejor según sus particularidades, para que la calidad educativa no se vea resentida, aun en condiciones climáticas desfavorables”, concluyo Martínez.