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Las particularidades propias de una sociedad como la del extremo oeste donde conviven culturas muy diferentes, como aborígenes y criollos, muchas veces generan situaciones sociales complejas. Para atender las demandas que en este caso exceden a las autoridades locales, como la intendencia de Ingeniero Juárez, varios ministros del Poder Ejecutivo se constituyen por estas horas en esta localidad a fin de analizar y dar respuesta integral de manera coordinada con la comunidad.
En efecto, los ministros de Gobierno, Jorge Abel González, de Cultura y Educación, Alberto Zorrilla y de la Comunidad Aníbal Gómez, representantes de las carteras de Producción y Ambiente y de Planificación, se encuentran encabezando junto al intendente juarence Rafael Nacif, además de dirigentes sociales, caciques, sacerdotes y pastores, una reunión de trabajo con un amplio temario, donde lo social ocupa un sitial preponderante.

Fue subrayado que “una de las mayores preocupaciones surge a partir de la problemática derivada de las adicciones”, reconociéndose que si bien tiene atención a partir de inaugurarse un centro IAPA en el lugar y desplegado planes específicos, persisten crisis focalizadas que ameritan una atención de mayor complejidad.

Incluso, según lo expuesto por el jefe comunal juarence, Rafael Naciff, la dinámica propia que imponen los nuevos tiempos superan lo social, advirtiendo que “hasta la naturaleza y sus vaivenes nos está afectando”. En este sentido explico que “creo que por el cambio climático estamos teniendo un cambio profundo en el nivel de precipitaciones, ya que nuestra zona que siempre padeció un marcado déficit hídrico, ahora soporta lluvias extraordinarias, superior al 200% del promedio, los que nos lleva a tener que trabar en el diseño de obras de envergadura de drenaje y hasta de un anillo de defensas de protección contra inundaciones”.

Nacif marco situaciones complejas como el “enfrentamiento” de un grupo de originarios con vecinos, generándose preocupación social y demanda propia por una convivencia pacífica entre todos, que “es lo que tratamos de que perdure en la comunidad”.

Dijo que mantuvo una reunión con la Iglesia Católica y los pastores evangélicos, y estos últimos nos advirtieron que un grupo de cuatro o cinco chicos “están desbordados por las adicciones y son los generadores de inquietud en la comunidad”.

Comento asimismo que “tenemos un barrio que fue usurpado hace más de diez años, donde se suscitan la mayoría de los problemas, hay gente de ese lugar que se quiere ir, y es lo que le plantearemos a la gente de Planificación”.