Hace un año se iniciaba la campaña de vacunación más importante en la historia de Formosa

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El 29 de diciembre de 2020, la campaña de inmunización contra el COVID-19 se ponía en marcha en Formosa, en simultáneo con todo el país, tras la distribución de las primeras dosis a la totalidad de las provincias.

El día anterior, en primera instancia, habían arribado 1800 dosis de la vacuna Sputnik V, que representaba la mitad del total de 3600 asignado por la Nación para llevar adelante esa etapa inicial.

Las mismas llegaron a Formosa en móviles de la empresa Andreani, en un dispositivo que fue escoltado por la Policía Provincial y Prefectura Naval a la sede del Departamento de Inmunizaciones de la provincia.

Con ese primer lote de vacunas, en las ciudades de Formosa Capital y Clorinda se iniciaba entonces el Plan Estratégico Provincial, delineado por el gobernador Gildo Insfrán y coordinado desde el Consejo de Atención Integral de la Emergencia COVID-19.

En esa instancia, los primeros componentes estuvieron destinados a cubrir al personal sanitario que atendía a los pacientes que cursaban la enfermedad y a los integrantes de la Policía, ambos en la primera línea de batalla contra la pandemia.

A tal efecto, una vasta logística se puso en marcha desde el Gobierno de Formosa, donde a través del Ministerio de Desarrollo Humano se dispuso un intensivo trabajo de grupos de vacunadores del Departamento de Inmunizaciones y de los distintos hospitales y centros de salud.

Con gran compromiso y responsabilidad, tuvieron a su cargo un día que, sin dudas, quedará como ícono para la salud de la provincia.

En esa jornada inicial, desde la ciudad de Formosa partió hacia Clorinda un contingente de más de 60 vacunadores de los diferentes centros de salud de los barrios capitalinos, que se sumaron a los 20 vacunadores clorindenses, para colaborar  en esta intensa labor.

Precisamente, la inmunización fue destinada al personal del Hospital Interdistrital “Evita”, que funciona como nosocomio COVID; al equipo de salud y de seguridad de la Unidad de Pronta Atención de la Contingencia (UPAC), al personal del Sistema Integrado Provincial de Emergencias y Catástrofes (SIPEC) y del laboratorio de Biología Molecular del Hospital de Alta Complejidad (HAC).

Mientras que en Clorinda, fue suministrada la primera dosis de la vacuna a los agentes y profesionales del Hospital “Cruz Felipe Arnedo”, los cinco centros sanitarios ubicados en distintos sectores de la localidad y las clínicas privadas. También a los efectivos policiales que prestan servicio en la Unidad Regional 3 (UR3), con sede en la ciudad fronteriza.

Equipamiento adquirido

Para el traslado de las dosis, se contó con móviles totalmente equipados con freezers de 150 litros cada uno, alimentados con baterías de 12V con autonomía de entre 8 y 10 horas para la perfecta conservación de las vacunas.

Todo ello dejó en evidencia, una vez más, la acertada planificación trazada por el gobernador Insfrán, que anticipadamente dispuso la compra de dichos insumos para mantener la cadena de frío de las dosis, así como la capacitación del personal y su debida preparación ante esta coyuntura mundial.

Hasta ese momento Formosa no registraba muertes en trabajadores de la salud. Por ende, la aplicación de la vacuna era un hecho que daba tranquilidad a los efectores que estaban en forma directa en contacto con el virus.

Por eso mismo, esta jornada representó un avance muy importante en el país en la lucha contra el coronavirus, al ser una luz de esperanza desde que el virus apareció en Wuhan, China, en diciembre del 2019 y comenzó a azotar al mundo.

Estatus sanitario

Además, en esa instancia, Formosa poseía la cifra de casos más baja de la Argentina: 33 casos cada 100 mil habitantes.

El contraste era total si se la comparaba con, por ejemplo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), donde los operativos de inmunización se vieron desbordados, dejando a cientos de adultos mayores esperando en largas filas bajo el sol. Una prueba más del eficaz accionar de la política sanitaria provincial.

Lo mismo sucedió con la instrumentación del Programa de Ingreso Ordenado y Administrado a la provincia, que permitió finalizar el 2020 con una situación controlada epidemiológicamente, muy distinta a lo que ocurría en las provincias vecinas de la Región NEA.

“La vacunación es un paso esperanzador en un proceso que llevará su tiempo hasta poder completarlo”, dijo el gobernador Insfrán en el inicio de la campaña. Meses después, la población objetivo ya estaba inmunizada porque, como bien manifestó el mandatario, “el único interés es salvar vidas y evitar el impacto de esta pandemia que afecta al mundo”.

“Cada dosis aplicada es un acto de cuidado y amor que nos llena de alegría y esperanza”, celebró categórico el Gobernador de Formosa, provincia que sigue marcando el ejemplo a nivel país, ya que hoy, a un año de la puesta en marcha de la vacunación, lidera el ranking nacional de aplicación de terceras dosis de refuerzo, tal como lo confirman las cifras del Monitor Público de Vacunación.