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El ministro de Economía, doctor Jorge Oscar Ibáñez, habló de la realidad económica y su impacto laboral en vísperas del 1 de Mayo; dijo que la decisión política de aumentar en un 30% los salarios de los estatales se sustenta en la pretensión de que no pierdan la carrera frente a la inflación; aludió a la caída de la recaudación por la merma del consumo y augura que resulten ciertas las predicciones del ministro de Finanzas de la Nación sobre la eventual recuperación de la economía a partir del segundo semestre de este año.

Sobre el último de los aspectos consignados, se muestra esperanzado en que ello ocurra a la vez que expresa el  apoyo decidido a la reactivación de un  mercado interno “ para que se genere trabajo para los argentinos y para que las PYMES puedan capear este temporal  porque de lo contrario los trabajadores no tendrán un futuro muy venturoso”.

El jefe de la cartera económica formoseña reconoce que en vísperas del 1 de Mayo se transita un momento difícil para los trabajadores como consecuencia de la  recesión económica y del achicamiento y cierre de las pequeñas y medianas empresas.

No obstante,  reconoce que “hemos pasado momentos peores que los actuales y hemos estado y tenemos que estar al lado del movimiento obrero y , en la medida de nuestras posibilidades, debemos tender la mano solidaria no solamente a los trabajadores sino también a aquellos que perdieron sus puestos de trabajo o no pueden ingresar al mercado laboral”.

“Creo que nuestro mejor deseo en el Día del Trabajador es que podamos tener un horizonte nuevo  en la Argentina, una luz de esperanza mejoren el segundo semestre de este año”, manifestó.

CORRERLE A LA INFLACIÓN

“La idea es correrle a la inflación”, fue la síntesis que Ibáñez transmitió a modo de respuesta al hacerle notar que fue ponderado a nivel del país la decisión politica del gobernador Insfrán de otorgar un aumento del 30% a los trabajadores en actividad y los jubilados  del estado un beneficio que en su primera fase del 20% se cobrará con efecto retroactivo al primero de marzo mañana viernes y el sábado.

Mencionó Ibáñez que Formosa se ubica en el segundo o tercer lugar de un grupo de provincias que están dando, de acuerdo a sus posibilidades, aumentos de sueldos que permitan cubrir no solamente la inflación del año sino también algunos puntos que los trabajadores han perdido en  anteriores.

Confió que “nuestra idea es esa, correrle a la inflación de modo tal que el sueldo no vaya perdiendo mucha carrera respecto a la inflación, tratar de igualarlo y de ser posible darle algún punto más”.

Para quienes se interrogan las razones por las que Formosa puede dar lo que aparentemente no pueden hacerlo las provincias más grandes de  la Argentina o tienen otra política , explicó que es posible otorgar este tipo de aumentos que serán sostenibles en el tiempo, porque “no somos una provincia endeudada y no tenemos déficit”.

El ministro amplió, enfático:”Si bien tenemos superávit mínimo, las cuentas están en orden y este es todo el secreto”.

Subrayó que “ en la economía , en  las finanzas no hay milagros; si no hay estabilidad financiera, es decir si  se controla el déficit fiscal y no existen endeudamientos es posible hacer este tipo de anuncios”.

CAIDA DE LA RECAUDACION

Se le hizo lo difícil que puede resultar el mantener equilibradas las finanzas en una época en que se percibe una caída en las recaudaciones y en la recepción de los recursos coparticipables y se escucha a intendentes y gobernadores referirse reiteradamente a esa inquietud.

Sobre el particular, Jorge Ibáñez diferenció las cosas que dependen de las decisiones del gobernador Insfrán y aquellas que no y que tienen que ver con la macro economía, de resorte exclusivo del gobierno nacional.

El ministro de Economía atribuye la merma de las recaudaciones a la caída del consumo interno al que reconoce como el que apuntala al impuesto al valor agregado, IVA, al que identifica como una de las imposiciones pilares de la recaudación federal.

RETRACCION DEL CONSUMO

Opinó que se plantea la  retracción del consumo porque los trabajadores tienen menor capacidad de compra, porque las PYMES y todas las pequeñas empresas están en una situación muy difícil y delicada en estos momentos, lo que hace que haya un mercado interno cada vez mas chico.”Y  si a eso le sumamos que está invadido por productos importados, es decir por hora de trabajo de personas de otros países del mundo, el problema se complica”, mencionó.

“Si a ello se le agregan las altas tasas de interés y las subas de los servicios públicos , todo este conjunto de cosas no es bueno y naturalmente impacta en la recaudación”, acota no obstante lo cual aclara que “ sin embargo, siempre hemos sido optimistas y vamos a seguir siéndolo, sobre todo si se modifica el rumbo de algunas cosas de la economía”, citando aquí  las declaraciones del ministro de Finanzas de la Nación que se muestra optimista para el segundo semestre del año cuando comenzaría alguna reactivación de la economía.

“Puede ser que esto sea así”, expresó para insistir :”Estamos muy preocupados, fundamentalmente  por la inflación , porque en los supermercados los precios cambian todos los días siempre para arriba y si no logramos domar la inflación, este problema se va a agravar .