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Un informe del Conicet echa por tierra la información dada en un artículo del diario Clarín titulado “La Ruta del Agua Mala” el cual indicaba que en la población del interior provincial se habría detectado la presencia de Arsénico (As) en el agua que los pobladores beben de pozos o espejos de agua naturales.

El arsénico es un elemento que se encuentra entre los semimetales, considerado esencial para la vida, no obstante lo cual su ingesta más allá de los niveles tolerados puede dar lugar a diversas enfermedades. El límite de tolerancia del organismo humano es de 12 a 15 μg, puede consumirse sin problemas en la dieta diaria de carnes, pescados, vegetales y cereales, siendo los peces y crustáceos los que más contenido de arsénico presentan. Cuando se superan dichas cantidades, la exposición crónica al As ha sido asociada con una variedad de problemas de la salud, conocidos en Argentina como HACRE (hidroarsenicismo crónico regional endémico) incluyendo varios tipos de cáncer (piel, pulmón, vejiga, hígado, riñón y próstata), enfermedades o efectos neurológicos, gastrointestinales, hematológicos, patologías perinatales y otras.

Con tales antecedentes la Defensoría del Pueblo, investigó sobre la realización de algún trabajo de divulgación científica que haya realizado la “Fundación Aguas”, citada por la periodista Emilia Vexler, de Clarín y que dé cuenta de la existencia de Arsénico en las aguas consumidas por pobladores de nuestra provincia, no encontrándose material alguno sobre el particular. Continuando con el análisis investigativo, se pudo sí conocer de la existencia de un completo informe científico realizado por la Red de Seguridad Alimentaria del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) el año pasado que, por el contrario, desmiente lo afirmado en la nota periodística del medio nacional, pues hace referencia a que la zona del país más afectada por la presencia de Arsénico en aguas subterráneas y otras destinadas a consumo humano corresponden a siete provincias del centro del país entre las cuales “no figura Formosa”.

Sobre este particular el Defensor José Leonardo Gialluca, dijo “no sorprende los informes que emiten los multimedios nacionales respecto de nuestra provincia, expresando que, no obstante que el documento publicado por el CONICET es lapidario con relación a que nuestra provincia “no está incluida en la llamada ruta del Arsénico”.

Se cursaron formales actuaciones tanto a Aguas de Formosa, al Servicio Provincial de Provisión de Agua Potable (SPAP) y la Unidad Provincial Coordinadora del Agua para que “de manera conjunta, podamos realizar el primer estudio sobre la presencia de Arsénico en las aguas subterráneas y superficiales en nuestro territorio, “pero nunca creando alarma y desinformación en la gente, sino más bien con investigaciones propias, poder luego no solamente darlas a conocer, sino también si es necesario, adoptar todas las medidas que sean necesarias, como hacemos siempre, cuando se encuentra en juego la salud pública de nuestra población”.