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El gobernador Gildo Insfrán encabezó este lunes por la mañana, en el tradicional circuito de la plaza San Martín de la ciudad capital, el acto central conmemorativo del 81° aniversario de Gendarmería Nacional.

Tras su arribo a la plaza, el primer mandatario formoseño fue recibido por el jefe de Región VIII, comandante general Carlos Alberto Vélez, y el jefe de la Agrupación VI “Formosa”, comandante mayor, Enzo Martín Duarte. Seguidamente, el jefe de Tropas, comandante principal Antonio Leguizamón, efectuó la presentación de efectivos al gobernador Insfrán.

Luego de la presentación de la Agrupación “Centinelas de la Patria”, se procedió al saludo de los mismos y las autoridades tomaron ubicación en el palco de honor.

Posterior a la entonación de los Himnos Nacional Argentino y Marcha Formosa, con los acordes de la Banda de Música Militar del Regimiento de Infantería de Monte 29, el ayudante del comandante de la Región VIII, comandante Diego Rodrigo Gauna, dio lectura del mensaje del director nacional de Gendarmería, comandante general Gerardo José Otero.

El mensaje

 “Gendarmería Nacional constituye el resultado del esfuerzo sostenido de varias generaciones de hombres públicos quienes impulsaron su creación en el Congreso Nacional y en 1938 marcaron la génesis de la institución”, enunció, al tiempo que marcó: “Se legisló que tenía que tener un carácter militar por sus valores, capacidades y un proceder policial para poder actuar como tal en la prevención de los intereses de la sociedad”.

Refirió que “así nos constituimos en una fuerza de seguridad de naturaleza militar con características de fuerza intermedia, la cual tiene la riqueza, plasticidad y adaptabilidad de poder satisfacer la amplia gama de requerimientos que posee el Estado Nacional, cumpliendo misiones y funciones en el marco de la seguridad interior, la defensa nacional y en apoyo a la política exterior de la Nación”.

A su vez, manifestó que “su estado militar y consecuente sujeción al régimen disciplinario militar exige el ejercicio y práctica constante de valores y principios que deben verse reflejados en la conducta cotidiana de todo gendarme, lo cual además coadyuva al Gobierno y a la administración de los elementos aislados y distantes de la cadena de mando”.

“El tiempo es un veedor implacable de nuestra trayectoria -hizo notar-. Incorporamos nuevas funciones a nuestro quehacer operativo adaptándonos a nuevos escenarios y exigencias –subrayó-. En esta dinámica permanente ya pensamos prospectivamente la Gendarmería del año 2038, formulando los nuevos roles, pero preservando por sobre todas las cosas aquellos aspectos esenciales que nos han dado naturaleza y esencia, dualidad funcional para satisfacer las exigencias de la seguridad interior y la integración al sistema de defensa nacional, ámbito de actuación en las fronteras y en la zona interior del país, vigencia del status militar y sujeción al régimen disciplinario militar, espíritu solidario de su personal”.

En otro tramo, indicó que el Servicio Cívico Voluntario en Valores implementado desde el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Seguridad, constituye “un enorme desafío que llevaremos adelante con la misma pasión y entrega con las que realizamos cada actividad”.

“Nuestra actividad siempre está visible a los ojos de la autoridad política, de la justicia y esencialmente de nuestra sociedad –enfatizó-. Es esa mirada externa la que cada día nos compromete a dar lo mejor de cada gendarme, porque internalizamos el esfuerzo de la Nación generando un permanente compromiso con los habitantes”.

Distinciones

Luego de que el capellán auxiliar de la VI Agrupación Formosa, presbítero Mario Bizarro, realizara una invocación religiosa, la bendición de legajos y distinciones, las Bandas de Música del Regimiento de Infantería de Monte 29 y la Policía de la Provincia interpretaron un toque de silencio en memoria de los héroes de Gendarmería Nacional caídos en combate y en cumplimiento del deber.

Acto seguido, se concretó la entrega de reconocimientos, medallas y legajos y el cabo Fabián Alemán pronunció el decálogo del gendarme. Tras ello, el jefe de Tropas, comandante principal Leguizamón, solicitó autorización al gobernador Insfrán para dar inicio al dispositivo de desfile, lo cual fue concedido, iniciándose así el mismo en el circuito de la Avenida 25 de Mayo y la calle Fontana.