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La coordinadora del Instituto de Género (IGUNF) de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF), la profesora Lilian Bistolfi, indicó que la conmemoración del 8 de marzo “tiene que ver con los derechos vulnerados de las mujeres. No es una fecha celebrar. No es un ‘feliz día’. Es un día donde queremos que nos escuchen y que nos miren”.

“La fecha está siendo de cierto modo frivolizada al recordarla y decir ‘feliz día’, porque si bien se origina en un hecho muy trágico que significó no solamente la muerte de muchas mujeres que peleaban por reivindicaciones y mejoras laborales y salariales, se proyectó a lo largo de toda la historia también con la lucha de muchas mujeres que aportaron sus propias vidas en pos de alcanzar la igualdad de los derechos con los hombres”, dijo.

Hizo notar que actualmente “el sistema patriarcal y machista frivoliza la fecha e instala este doble discurso. Pero centrándonos en esta consigna que hoy se está poniendo en vigencia, que es esa gran marcha que se va a hacer en la Argentina y en el mundo entero, este paro internacional de mujeres, tiene que ver con los derechos vulnerados de las mujeres. No es una fecha celebrar. No es un ‘feliz día’”.

“Es un día donde queremos que nos escuchen y que nos miren porque las mujeres no queremos ser más violadas ni asesinadas, queremos mejores condiciones de trabajo, queremos poder hacer carreras, desarrollarnos como lo que somos: seres humanos, desde el respeto de nuestros derechos”, señaló la coordinadora del IGUNF.

La profesora Bistolfi indicó que “uno por ahí se deja llevar por ese discurso frívolo, pero hay que hacer un llamado de atención y fundamentalmente hacia quienes tienen responsabilidades políticas, sociales e institucionales. No podemos estar diciendo ‘feliz día de la mujer’ cuando recién termino de leer (en el diario) que cien mujeres fueron echadas de una fábrica en Buenos Aires. Esas son las cosas que nos deben llevar a reflexionar sobre por qué nos están matando a las mujeres, por qué están en las peores situaciones de vulnerabilidad social”.

“No puede haber justicia social si hoy una mujer está siendo no solamente víctima de violencia, porque esa es una de las desigualdades, pero hay otros tipos de desigualdades, por ejemplo no poder desarrollarse laboralmente, tener que encargarse de las tareas domésticas y no compartirlas con nadie, la pobreza estructural que padecen, la discriminación, las violaciones porque salieron de noche, usan pollera corta o salen de viaje, etcétera”, remarcó. Entonces, en una jornada como hoy, lo que debemos hacer es reflexionar como sociedad y ver de qué manera vamos corrigiendo y vamos formando e instalando un nuevo paradigma, un nuevo sistema de respeto a los derechos del otro”, cerró.