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Sobre el viraje a la derecha de la UCR, al aliarse con el PRO de Macri para fundar Cambiemos, la dirigente remarcó que “nos fuimos del partido para seguir siendo radicales”

La doctora Silvina Juliá, presidenta del Partido FORJA Formosa, aliado del Frente de Todos (FdT), se refirió al rescate de la empresa agroexportadora Vicentín por parte del Estado Nacional, aseverando que “declararla de bien público significa que es un bien para todos y todas”.

“El presidente de la Nación, Alberto Fernández, intervino en tiempo y forma justa, sobre todo porque la declaración de bien público es muy importante, por considerar así a una empresa que, terminadas las elecciones (del año pasado), se declara en quiebra después de haber adquirido un préstamo por $18.500 millones en el Banco Nación durante la gestión macrista”, enfatizó la dirigente.

Entendió que “declararla de bien público significa que es un bien para todos y todas. Y si bien podría considerarse que quizás no produce muchos alimentos, sí acopia de pequeñas empresas, lo cual hace que pueda caer en manos de cualquier persona”.

“Creo que la intervención del Estado Nacional en este tipo de empresas, con el argumento de asegurar la soberanía alimentaria, es muy importante, sobre todo porque el Estado argentino es uno de los grandes acreedores de esta firma”, opinó.

Planteó que “nos podemos preguntar por qué el Estado argentino es acreedor de una empresa de estas características y es porque el Banco Nación, durante el Gobierno de Mauricio Macri, le ha otorgado préstamos que cualquier gerente de un banco, aunque sea pequeño, jamás le hubiera dado a una firma que estuviera en ese estado financiero. Y además ha recibido préstamos de otras bancas, no sólo del Nación”.

“Es rarísimo que esté en quiebra, con toda la ayuda financiera que le da el Estado argentino porque el Banco Nación es de todos los argentinos y las argentinas, no de un empresario –hizo notar-. Lo que pasó (en el Gobierno Nacional anterior) fue que administraron el BNA como si fuera propio, como si fuera una empresa, y en realidad es también un bien público”.

En esa línea, la titular de FORJA Formosa diferenció que “se intervenga una empresa no significa que se adueñen de la misma. Se trata de un rescate de una empresa que es de interés para todos y todas, ya que no se quiere preservar algo que sólo le interesa a un grupo concentrado, sino que el bien es para toda la comunidad”.

Decisión transparente

Respecto de las marchas que se suscitaron en “defensa” de la empresa, Juliá evaluó que “prima la cuestión ideológica, pero sobre todo el desconocimiento sobre lo que es el rescate de una empresa en localidades como Avellaneda o Reconquista, en la provincia de Santa Fe, que dependen mucho de Vicentín, ya que esa empresa se ha afincado ahí y les compra a todos los productores de esa zona”, indicando que “rescatar significa salvar a una firma, pues que vaya a la quiebra y venga cualquiera que quiera desguazarla o dividirla, como ya ha sucedido con muchas otras, no está bien”.

“Estamos hablando de 1200 empleados sólo en ese sector de Avellaneda y Reconquista, con lo cual creo que el desconocimiento y la manipulación de la información hace que la gente reaccione de esa manera”, observó la doctora Juliá, apuntando que “la misma gente de esos pueblos decía que había gente (en las marchas) que no era de ahí. Por ello se puede advertir que acá hay algo oscuro, algo raro, y los medios lo quieren pintar para ese lado. En realidad, es súper transparente la decisión del Gobierno Nacional porque mandar un proyecto de ley al Congreso significa transparentar absolutamente todo, sin esconder nada”.

Recordó además que en la intervención de una empresa “está la Justicia de por medio, que tiene que aprobar lo que realiza ese interventor”, aclarando que “no se trata de una estatización”.

“Rescatar una empresa no se trata de sacarle a Vicentín y a todos sus herederos la empresa, al contario, tiene que ver con garantizar los empleos en este momento tan difícil de la Argentina y del mundo y que no se pierda la soberanía alimentaria que tanto se necesita, al igual que todas las divisas que ingresan al país desde la cerealera”, manifestó.

Espionaje “M”

En otro orden, Juliá se refirió a las tareas de inteligencia ilegales llevadas adelante por el Gobierno de Macri desde la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

“Esta olla que se está destapando, que muy pocos medios tratan por cierto, lo único que muestra es una persecución a las personas propias y ajenas. Es decir, no confiaban ni en su propio hermano, su propio jefe de Gobierno, porque hasta Horacio Rodríguez Larreta se presentó y declaró que va a intervenir como querellante en esta causa, porque que espíen a tus hijos, tu actividad o que te manden una empleada doméstica para ver qué hacés en tu casa es realmente horroroso”, reprendió la dirigente.

Categórica, no dudó en sentenciar que se trata de “una actitud mafiosa”, denunciando que también hubo “carpetazos”, al recordar los casos de Larreta y la exgobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, cuando querían desdoblar las elecciones, pero finalmente no lo hicieron. “Tener información secreta sobre alguna persona sólo sirve para apretar o condicionar su voluntad de alguna manera”, alertó.

“Todo esto que se está destapando, como escuchar a un sacerdote que trabaja en las villas (el padre Pepe Di Paola, referente de los curas villeros) o hacer una denuncia falsa sobre un abuso para bajar a un candidato radical (Juan Carlos Marino) a la Gobernación de La Pampa, me parece lamentable”, repudió, marcando que “se trata de una actitud mafiosa que hace estas cosas. Fue horroroso lo que ha pasado ese hombre (Marino), que después fue sobreseído, pero el desprestigio, la vergüenza y el dolor no se lo sacan más”.

Radicales

Por último, fue consultada sobre los numerosos dirigentes, legisladores y autoridades radicales que abandonaron la Unión Cívica Radical (UCR) debido al viraje a la derecha del centenario partido, en su alianza con el PRO de Macri. “Tanto Hugo Bay –dirigente de FORJA Formosa- como yo somos de concepción radical. Que no pertenezcamos más al partido radical no significa que no tengamos esa ideología, que se mantiene, se conserva y acompaña siempre todos nuestros actos”, argumentó Juliá.

“La decisión de abandonar la UCR y armar un partido diferente para poder aliarnos con los que coincidimos ideológicamente no denota que hayamos perdido nuestra ideología ni principios. Al contrario, como hasta la marcha lo dice, que se rompa, pero que no se doble. Preferimos romper con el partido radical, armar nuestro propio partido y aliarnos con las personas que coincidimos. Si a alguno no le gusta o al que le pique, que se rasque. Nos fuimos del partido para seguir siendo radicales”, finalizó, contundente.