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Con la llegada del verano y del intenso calor, los alimentos se deterioran más rápidamente y están sometidos a posibles proliferaciones de microorganismos, que hacen que las intoxicaciones sean relativamente más frecuentes que en otra época del año.

Es por ello que desde el área de Nutrición del Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia explicaron que tomar medidas preventivas durante la compra, el transporte y la manipulación de los alimentos, así como llevar a cabo una buena conservación, puede evitar posibles intoxicaciones gastrointestinales.

Explicaron que “es muy importante extremar las precauciones a la hora de manipular y conservar los alimentos en los meses de verano, sobre todo. Hay que tener en cuenta que la exposición al calor incrementa el riesgo de sufrir intoxicaciones alimentarias debido a posibles proliferaciones bacterianas. Las temperaturas inadecuadas durante la conservación, la manipulación incorrecta, la cocción insuficiente de los alimentos o la falta de limpieza e higiene son los principales factores de contaminación de un alimento, y por lo tanto, de las intoxicaciones y las infecciones alimentarias habituales en esta época del año”.

En cuanto a los productos envasados, señalaron que es importante guiarse por las fechas de consumo preferente y la caducidad marcada, y si se trata de un producto congelado, intentar tomarlo al final de la compra, para evitar que hasta que llegue al congelador o la heladera de la casa no se rompa la cadena de frío.

En el momento de la manipulación, es aconsejable tener las manos limpias, así como higienizar correctamente los propios alimentos, por ejemplo, los alimentos que se recogen de la huerta, contaron.