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“Ahí está la maqueta de lo que va a venir a solucionar un problema que eternamente fue el del oeste y fundamentalmente de Juárez: el agua”, indicó el gobernador Insfrán. “Hasta se tuvo que hacer una toma para traer desde el Bermejo para que se pueda tener agua cruda y potabilizarla. La planta actual quedó chica y solamente potabiliza 50 m3/hora, cuando esta nueva planta lo hará en tres veces más”.

Puntualizó que “hoy potabiliza 3.300.000 litros o 3300 m3 y la nueva la planta va a potabilizar 9.600.000 litros, es decir, 9600 m3. Pero lo más importante es que hoy solamente percibe este servicio el 56% de la población. Cuando se concluya esta obra, el 95% de la población de Ingeniero Juárez va a tener agua. Esto es real, no el cuento de alguna Gobernadora o algún Presidente que besa el pavimento. Esto es verdad y es justicia social”.

“Y para más orgullo nuestro no está financiado por ningún organismo internacional ni el Gobierno Nacional –acentuó-. Está financiado totalmente por el Tesoro de la provincia”, marcando la diferencia con la obra de la nueva planta potabilizadora de Clorinda, financiada por la Nación, actualmente paralizada por decisión del presidente Mauricio Macri.

En ese sentido, recordó que “vino el señor Presidente a hacer el circo de que él daba el inicio (de la obra) y que las obras que ellos iniciaban se terminaban. Esa es una de las tantas mentiras”, comentando cuando se le cayó por la cabeza la bandera argentina “como queriéndole decir ‘dejáte de joder que estás mintiendo’.

Y tenía razón la enseña patria, el Presidente estaba mintiendo, pero lo más triste es mentir teniendo un financiamiento internacional porque el contrato se firmó antes, ya que esa obra fue planificada por el Gobierno de Cristina Kirchner y el crédito del BID se consiguió en esa gestión”.

“Yo me voy a jugar: les aseguro que esta planta con el último céntimo del erario público de la provincia vamos a terminar. Ustedes se merecen”, destacó el titular del PEP.

Asimismo, respecto de la construcción de la escuela del barrio San Martín se disculpó porque “esta es la tercera vez, pero la tercera vez es la vencida”, despertando los sonados aplausos de la concurrencia. “No tengo vergüenza en pedir disculpas porque creo tener mucho crédito a favor y muchas cosas, entonces esto es lo más delicado que ha ocurrido en el Gobierno Nacional: nadie les cree, ni ellos ya creen en sí”.

Pueblo

Contundente, Insfrán puso de relieve que “en ningún discurso del señor Presidente he escuchado hablar de la palabra pueblo. Las veces que lo he escuchado hablaba de su alegría, del mundo, de haber entrado en el mundo porque todos lo aplaudían y de los mercados. Esas son las dos cosas de las que él se vanagloriaba: el mundo y los mercados”.

“En esa prensa mal llamada nacional porque debería llamarse prensa de la Capital Federal que nos quieren imponer a todos nosotros su verdad, la cual es mentira, hablan mal de este Gobernador. A mí no me importa, yo no quiero que me aplaudan los de afuera, sino los de adentro, los formoseños, porque el compromiso que tengo es con y por ellos, ya que me eligieron para que defienda sus intereses”, significó.

Argumentó que “y si yo no lo hago, ¿qué soy? Un traidor. Con esto no quiero decir que el señor Presidente lo sea, yo digo nada más que a quien se le encomienda algo y hace a la inversa es un traidor. Así, sencillito. En términos más elegantes se le dice cipayos, como decía Arturo Jauretche. Cipayos, nunca. Patria sí, colonia no”.

Operaciones para amedrentar

En otro tramo de su alocución, el gobernador Insfrán planteó que “tal vez por esta forma de expresarme y decir las cosas pretenden por ahí con operaciones amedrentar y se equivocan porque yo ya tengo el cuero curtido. Y he recibido ejemplo de los mayores como Víctor Fernández, que contra la adversidad no se pacta, a la adversidad hay que enfrentarla porque si no hacemos nos vence. Nosotros los formoseños hemos decidido superar y vencer todas las adversidades que se nos presentan”.

“Así que con operetas no me van a amedrentar y voy a seguir levantando mi voz más fuerte que nunca –aseveró-. Ustedes, para entrar en su casa, ¿tienen necesidad de pedirle permiso a alguien? No. Yo en mi casa no le voy a pedir permiso a nadie, pero siempre en el marco de la ley”.