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El 24 de marzo es el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en conmemoración de quienes resultaron víctimas del proceso iniciado en esa fecha del año 1976. Con claridad y simpleza, el Congreso de la Nación (con el llamativo voto en contrario de algunos legisladores que hoy prefieren olvidarlo y esconderlo), estableció una jornada de reflexión sobre la mayor tragedia del Pueblo argentino en el Siglo XX.

El restablecimiento de la Democracia permitió iniciar un camino, que aún estamos transitando, para recordar como impactó el terrorismo de estado en nuestro país. Al igual que en las anteriores interrupciones del orden constitucional una vez más los y las Peronistas fuimos víctimas de las peores  violaciones a los derechos humanos. La primera muestra de odio con violencia se registró con el Bombardeo de la Plaza de Mayo, siguió con la Revolución Fusiladora y las dictaduras recurrentes en nuestra vida institucional.

El 24 de Marzo simboliza el dolor colectivo que vuelve con más intensidad al cumplirse 45 años de aquel atentado a la Constitución. Sus actores civiles y, antes los militares, fueron llevados a juicios por delitos de lesa humanidad en el marco de un Genocidio. El Genocidio de nuestro Pueblo, tal como lo sentenció el máximo tribunal de la Nación. En nuestra provincia de Formosa funcionaron Centros Clandestinos de Detención donde trabajadores, estudiantes y militantes padecieron cárcel, torturas y desaparición forzada de personas.

Estos delitos más repudiados por el orden jurídico mundial jamás pueden ser usados con sentido oportunista o especulación electoral.

La simbología del “24 de Marzo” manipulada por los mismos apellidos que acompañaron al Genocida Juan Carlos Colombo como ministros y jueces en un escenario vinculado al Plan Cóndor es el agravio más significativo y repudiable que las víctimas y sus familiares puedan recibir.

Quienes levantan el dedo acusador tienen una historia familiar con los delitos de lesa humanidad y no, justamente, del lado de las víctimas.

Como formoseños y formoseñas honramos a las víctimas del terrorismo de estado con respeto y una genuina expresión de amor y solidaridad para sus familiares, compañeros y amigos.

Los 30.000 desaparecidos y desaparecidas  hoy están en cada compañero y compañera que protege la Vida y la Salud del Pueblo; vacunando, hisopando, trabajando en rutas, calles, hospitales, escuelas, en fin, estando en cada lugar donde la Patria y Formosa nos necesitan.-

Formosa con Memoria, Verdad y Justicia

Partido Justicialista