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Habló de las estrategias que vienen contribuyendo a mejorar los índices en las últimas décadas y destacó al modelo formoseño de salud.

La Subsecretaria de de Gestión de Establecimientos Asistenciales de 1° y 2° Nivel de la provincia, doctora Cristina Mirassou hizo mención a la mejora en los indicadores de salud que se vienen observando en la provincia en los últimos años, en particular “en el distrito sanitario I”.

La funcionaria comentó al respecto que uno de los indicadores que pueden evidenciarse en el lugar es la disminución de la tasa histórica de natalidad, que entre otros factores guarda relación con el acceso a la escolarización de la población.

“Esto se viene dando” –dijo-, a partir de la aplicación del modelo formoseño, entre otros ámbitos, en el de educación. “En particular, con el acceso de las mujeres a los distintos niveles educativos: inicial, primario, secundario”, además del “terciario y universitario”.

En relación a lo anterior, aseguró que actualmente, en la zona, se puede acceder a distintas carreras de nivel superior y que esa realidad, hizo que “tanto las mujeres originarias como las criollas, retrasen la maternidad en función de proyectos laborales y personales”.

Mencionó también que hubo un incremento de los partos hospitalarios sobre los partos domiciliarios, práctica que promueve un parto seguro y respetado, a la vez que reduce los riesgos de mortalidad materno – infantil.

“Así como la puesta en marcha de políticas de control del embarazo, como por ejemplo la implementación de la Red de Ecografías Obstétricas y de la Red de Laboratorios, con visitas programadas que recorren cada una de las áreas programáticas que conforman el distrito sanitario I, para reforzar el cuidado de las gestantes y sus hijos e hijas”, agregó.

Y amplió que dichas estrategias, sumadas a otras que son trazadas desde el Ministerio de Desarrollo Humano y los efectores del Sistema de Salud Provincial, siempre teniendo en cuenta la interculturalidad, posibilitan el desarrollo de un embarazo más saludable, evitando eventuales complicaciones y favoreciendo “la llegada a un parto término y al nacimiento de un recién nacido sano”.

Agua potable y vacunas

Continúo citando a otros indicadores históricos que se redujeron “de forma exponencial” en el último tiempo, como son la deshidratación y cuadros de diarrea infantil, vinculándolo a “la ejecución de políticas de provisión de agua potable en todo el territorio, incluyendo la región oeste”.

Asimismo, habló de las amplias coberturas de vacunación que se vienen desplegando en la provincia, desde la cuales, sobre todo, se hace hincapié en la inmunización de la población infantil y que hizo posible una marcada disminución de las enfermedades prevenibles mediante las vacunas.

Respecto a eso remarcó que “quedó en el pasado y solo recordado por los antiguos pobladores de esas comunidades, la mortalidad infantil causadas por enfermedades como el sarampión, la tos convulsa, la meningitis tuberculosa, las hepatitis fulminantes, entre otras que hoy resultan desconocidas por las actuales generaciones”.

Chagas

Puso de resalto que otro de los grandes logros alcanzados en esta parte del territorio “viene siendo la lucha contra la enfermedad de Chagas. Esto se viene dando en relación a las políticas de viviendas dignas, educación escolar, fumigaciones programadas y sistemáticas que apuntan a eliminar la presencia de la vinchuca y que forman parte de las acciones para interrumpir la transmisión vectorial”.

“Además” –señaló-, los equipos de los hospitales y centros de salud “llevan adelante un exhaustivo control de la transmisión vertical del Chagas, con controles específicos que se realizan a la persona gestante.

Nutrición

En tanto aseguró que, de igual modo, se vienen operando importantes cambios en el estado nutricional de los niños y niñas en general, lo que no es ajeno a los que viven en ese lugar. Esto se debe a “los cambios alimentarios en la dieta diaria, con la mayor incorporación de hidratos de carbono, que acarrea sobrepeso y, en algunos casos obesidad y nos orienta a aplicar políticas de educación alimentaria en los comedores escolares, con kioscos saludables y recomendaciones de los equipos de salud, a través de charlas, redes sociales y medios de comunicación”.

Y puntualizó que otra gran contribución cultural al buen estado nutricional de los más pequeños fue siempre la lactancia materna exclusiva en el primer tiempo de vida, destacándolo como “un valor propio de la cultura originaria” sobre el cual los equipos de salud intercultural “velan y siguen concientizando para que no se pierda”.

Capacitación

Citó seguidamente que la mejora en los indicadores de salud es también consecuencia de la incorporación de profesionales de salud oriundos de los pueblos originarios, como enfermeros y enfermeras universitarias, licenciados y licenciadas en enfermería, entre otros.

“La posibilidad de formación académica y la incorporación de estos profesionales a los equipos de salud interculturales de la zona, vienen enriqueciendo el trabajo y se vienen construyendo día a día como facilitadores culturales muy calificados. Algo que en décadas anteriores fueron los agentes sanitarios y parteras tradicionales, quienes cumplieron un importantísimo rol”, puntualizó.

Al concluir, contó que, con anterioridad a la pandemia, por ejemplo, en la localidad El Chorro, fue inaugurado un Instituto Terciario donde se habilitó la carrera de Tecnicatura Superior en Atención Primaria de la Salud, destinada a la formación de los agentes sanitarios profesionalizados “y en reconocimiento a la gran labor que vienen cumpliendo en la provincia dentro del modelo formoseño de salud que pone de manifiesto un estado siempre presente”.