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El concejal capitalino por el Frente de Todos (FdT), Adrián Muracciole, se refirió a la importancia de que en el país exista el control de precios.

En datos recabados por la Agencia de Noticias Formosa (AGENFOR), el edil aseguró: “En la agenda del Gobierno Nacional está en poner de pie la producción, el consumo y mejorar la calidad de vida de los 45 millones de habitantes argentinos, es decir, recuperar todo lo que hemos perdido durante los cuatro años nefastos que gobernó Mauricio Macri”.

Sostuvo: “Uno de los problemas graves que hace años tiene la economía del país, es la inflación y que sin dudas se agravó en el último tiempo” y explicó que esto ocurre porque los neoliberales, economistas y no economistas que tienen mucha prensa en los medios hegemónicos, básicamente culpan a la emisión monetaria y a los trabajadores, porque dicen que, porque ellos piden aumento, «las ‘pobres’ empresas tienen que subir los precios», ironizó.

“Sin embargo, dentro de los cuatro años de macrismo no hubo emisión monetaria porque Macri se encargó de emitir la mayor cantidad de deuda de toda la historia y los trabajadores la pasamos bastante mal. En ese tiempo el salario no subió, sino todo lo contrario”, subrayó.

En este contexto, recordó que el “Gobierno de Macri terminó con 307% de inflación cumulada” y remarcó: “Los precios aumentaron el 300% y los salarios nominales solo el 200%. Esto da como resultado una pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores del 36,6%”.

“Si tenemos en cuenta la devaluación del peso, es peor: 500% devaluó la moneda, por lo tanto, el salario en dólares se fue a la mitad. Es decir, las empresas multinacionales que ganan en dólares le pagaron la mitad del sueldo en esta moneda a los trabajadores, y todo gracias a las políticas de Macri”, lamentó.

Y tajante, fustigó: “Esto fue el Gobierno de Macri, el Gobierno neoliberal. Cuando asume la Presidencia en el 2015, la distribución del ingreso, es decir, que porcentaje del PBI se llevan los trabajadores y que porcentaje las empresas, los trabajadores se llevaron el 34%”, resaltando que en el 2019, cuando deja la Presidencia, los trabajadores se llevaban solo el 25%, es decir, el 10% del PBI pasó en manos de los trabajadores a las empresas.

“Ese número, el 25%, es la distribución de ingreso que dejó la última dictadura militar, solo que ellos lo hicieron en seis años con 30 mil desaparecidos y Macri en cuatro años”, clarificó.

En este sentido, repudió que “la transferencia de ingresos, desde los trabajadores hacia los empresarios, fue de 180 mil millones de dólares” aclarando que “no fueron a manos de las  PyMES, ni de los pequeños autónomos, sino de las grandes multinacionales, porque justamente lo que hacen las empresas multinacionales es aumentar los precios por sobre el salario”.

Por lo tanto, Muracciole fue contundente al señalar que “para ganar dinero hay dos opciones, producir más o vender más caro”, sosteniendo que “las grandes empresas eligen vender más caro”.

“Lo pueden hacer porque la Argentina tiene dos problemas endémicos en términos de concentración y extranjerización”, explicó y en referencia ejemplificó: “Si unos tienen seis cadenas de supermercado y dos están en Formosa, y de esas solo una es nacional y cinco extranjeras, quiere decir que concentran el 80% de la venta de alimentos. Entonces son seis personas las que deciden los precios”.

Y denunció que ello “no es en relación a la cadena de costo, sino que son precios relacionados al ansia de rentabilidad” y advirtió: “A los monopolios hay que regularlos, no se los puede dejar actuar libremente porque especulan y ganan por sobre la rentabilidad normal” y determinó que esto “es dañino para los proyectos de país, para la gente y para la economía”.

Exportación

Del mismo modo, Muracciole planteó que “Argentina tiene otro problema, del 100% que exporta, el 67 % es alimento y son cinco empresas las que lo exportan, pero como el país tiene un problema de restricción externa, porque faltan dólares debido a que Macri emitió más de 200 mil millones de dólares que hay que pagarlos, estas empresas que son las que venden en el exterior y las que traen los dólares, le quieren presionar al Gobierno diciéndole por ejemplo cuanto debe costar la carne”.

En este punto, explicó que ese no es el problema, sino que el conflicto está en que quieren cobrar lo mismo que en Europa, pero que no quieren pagarle el salario a nuestros trabajadores como se les abona a los europeos.

Y es por ello, que volvió a insistir en: “El control de precios funciona cuando hay monopolio. Cuando los liberales te dicen que no sirven, es porque no sirven en un contexto de competencia. Es decir, cuando hay un montón de vendedores y un montón de compradores”, citando a modo de ejemplo, el mercadito paraguayo de la ciudad capital. “Hay muchos vendedores y siempre terminamos consiguiendo que uno de ellos tenga el precio más bajo”.

Como caso contrario indicó: “Cuando voy al Hipermercado y el aceite me parece caro, no puedo discutir y decirle al gerente, porque me va a decir que no compre. Es decir, cuando hay monopolio, sino los controlás y regulás, lo que va a pasar es que van a generar esto”, reiteró.

De manera que “claramente uno no puede, en un país que tiene 40% de pobreza, seguir dejando la especulación al libre albedrío –evidenció-. Por eso es tan importante (congelar) los 1432 precios de alimentos y bebidas en el país, que se van a mantener el precio hasta enero del 2022”.

No obstante, aclaró que esta medida no es suficiente, pero expresó que esto funciona como tratamiento médico: “Se necesita de esta decisión, pero la solución de fondo es desconcentrar la producción y comercialización de alimentos des-extranjerizar la economía, es decir, que cada vez haya más PyMES produciendo y más cantidad de empresas nacionales que produzcan y que reviertan en la Argentina”, sostuvo.

Más producción, más trabajo

Además, el edil puso énfasis en que hay que “promover que las empresas produzcan más alimentos y acercar al productor con el consumidor como lo hace el Programa Provincial Soberanía Alimentaria Formoseña”.

Y aclaró que “esto no es que se hace de un día para el otro, para ello se necesitan tiempo y leyes, por eso, mientras tanto hay que hacer dos cosas: control de precios para evitar la especulación de los monopolios, y política de profundización donde se desconcentre esa producción de alimentos”.

En este punto, robusteció ante esta Agencia que los que van a promover esas leyes son los que hoy dicen, “monopolio no” y que son “los candidatos del Frente de Todos”. “Son los que están al lado de las personas, porque como bien dice el gobernador Gildo Insfrán, estamos para cuidar el bolsillo de los argentinos”, sostuvo contundente.

“Ahora, los que dicen que están a favor del mercado y que dejemos que ellos actúen (la oposición), son los que quieren seguir con los monopolios, con la concentración, con el pensamiento que la producción de comida tiene que ser solamente para vender al exterior para que los exportadores ganen muchísimo dinero y les pague un salario de miseria a sus trabajadores”, reprochó.

Antes de finalizar, aclaró: “No estamos en contra de las empresas, queremos que ganen dinero, pero con producción y que así generen empleo y bienestar, no que ganen dinero con la especulación, porque ya conocemos este modelo, que es de timba, endeudamiento, fuga de capitales y lo tuvimos hace poco y no podemos volver a cometer el mismo error”, manifestó categórico.

Los representantes que defienden al pueblo

Por todo lo expuesto, Muracciole acentuó que “necesitamos legisladores que estén del lado de la gente, del pueblo, que cuando tengan que votar una Ley no se dejen presionar por las grandes multinacionales y que piensen en la gente que pone el voto de la esperanza de tener un legislador que defienda su bolsillo”.

“Y yo estoy seguro que Ramiro Fernández Patri y Elena García, como legisladores de Formosa, van a ser esas personas”, concluyó.