Novena edición de Soberanía Alimentaria en Villa Dos Trece

Compartir

Continuando con la gira por el interior provincial, el programa llegó hasta esa localidad.

Este jueves, en horas de la mañana, en Villa Dos Trece se llevó a cabo la novena edición del Programa Soberanía Alimentaria Formoseña, creado por decisión del gobernador Gildo Insfrán, con el fin de garantizar los alimentos a un precio justo y acortar la cadena de comercialización entre el productor y el consumidor, teniendo como principales protagonistas a los productores «paipperos».

Al respecto, la Agencia de Noticias Formosa (AGENFOR) dialogó con el arquitecto Edgar Pérez, a cargo de la Subsecretaría de Defensa al Consumidor y Usuario, organismo responsable de coordinar esta actividad, que recorre todo el interior formoseño a través de un camión térmico adquirido por la provincia.

En principio, destacó la participación de los productores de la localidad, ubicada al sudeste de la provincia, en el Departamento Pirané, a 220 kilómetros de la capital provincial, quienes están nucleados en una feria tradicional que se realiza todos los sábados allí.

También del consorcio paippero de Riacho He Hé, conformado por unos 40 paipperos, «que ofrecen más de dos toneladas de alimentos producidos en chacras con una excelente calidad» gracias «a las buenas prácticas de producción que garantizan no sólo un precio accesible para cualquier bolsillo del formoseño, sino también la calidad del producto».

En lo que refiere a las ofertas de carnes formoseñas, las mismas se dan a través de la comercialización de cerdo y los cortes que fueron incluidos en los acuerdos nacionales y provinciales a través de la red de carnicerías «Los Nenecos», que tiene la franquicia de Friar en Formosa.

A su vez, la producción del arroz formoseño se hace presente mediante una empresa de Mansilla, con la calidad 0000 y 00000; y el fraccionamiento de azúcar, junto a la harina de maíz de la empresa Molinos Villafañe.

Este último producto es muy requerido en la Semana Santa para la preparación de la sopa paraguaya y otras comidas típicas, el cual se consigue en el marco de estos encuentros a precios más que accesibles.

Se incluyen también productos lácteos, añadió Pérez, quien marcó que todos estos alimentos «están incorporados en el acuerdo de precios de referencia, como parte de una estrategia del Gobierno de la provincia y el sector productivo, que termina beneficiando al consumidor de cada una de las localidades que visita el programa».

En ese contexto, según adelantó a esta Agencia, se está analizando la posibilidad de próximamente comercializar otros tipos de carnes, como el pescado, «que sean no solamente de mar, sino también de río como el pacú de criadero».

Esto «a partir del diálogo con los productores locales y de provincias vecinas que nos han ofrecido al ver la popularidad del programa», detalló.


Producción formoseña

A su turno, el intendente de Villa Dos Trece, Lorenzo Schmidt, puso en valor el programa al definir que «es algo nuevo» que le sirve tanto a la gente como a los productores paipperos, ya que pueden vender sus productos, mostrando a su vez lo que se produce en la provincia.

«Esta es una iniciativa que además sirve para referenciar los precios de los alimentos», agregó el jefe comunal.

Por otro lado, Irma Barreto, productora y presidenta de una asociación de Kilómetro 210 integrada por 15 mujeres que ofrece en la feria todo lo producido en su chacra, como choclos, porotos, verduras, huevos, lechones, entre otros productos, dialogó con AGENFOR y se mostró muy agradecida por la invitación. “Felicito a las autoridades comunales y provinciales por esta iniciativa”, significó.

«Es la primera vez que vengo, los precios de las verduras son muy buenos», dijo a su turno una vecina del lugar.

Emprendimiento

En otro orden, mediante el apoyo del Ministerio de la Producción, el INTA y el Municipio de Villa Dos Trece, un emprendimiento de tambo familiar se destaca en el Kilómetro 210 de Villa Dos Trece.

Al respecto, su propietaria, Luisana, brindó detalles sobre esta actividad que se desarrolla en una extensión de 25 hectáreas, teniendo en estos momentos 24 lecheras que proveen la materia prima.

Sobre la elaboración, dijo: «En el área del tambo se inicia el proceso llevando solamente la leche a la sala y allí se empieza a procesarla hasta su terminación, teniendo como corresponde todos los elementos de bioseguridad».

Finalmente, valoró el apoyo del Gobierno provincial «con las semillas de sorgo para el pasto con el que se alimentan los animales», completó.