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Un transformado ciclo de lluvias, con registros extraordinarios superiores a los 200 milímetros en un par de horas, sumado a riadas que bajan por los montes desde territorio salteño, agrava el complejo contexto del extremo oeste que anualmente soporta los embates del rio Pilcomayo.

Quien describe el cuadro de situación es el diputado provincial Roberto Vizcaíno, residente en la zona hace casi cuatro décadas. “Se ha modificado el ciclo de las lluvias. Dos décadas atrás  el periodo de precipitaciones anuales en promedio era de unos 700-800 milímetros, con  meses como diciembre y febrero con mayores registros, y ahora este mes de abril tuvimos más de 220 milímetros en Lote 8 en menos de diez horas y otros registros menores pero inusuales que se dan desde octubre del año pasado”, refiere.

Admite que “cuesta adaptarse y genera dificultades de todo tipo este nuevo cuadro climático”, advirtiendo que “rutas y caminos resultan intransitables, sobre todo porque todas las semanas tenemos lluvias y se dan en terreno de peladares, es decir suelos duros y sin vegetación”. “Además, escurren las aguas del este que bajan de territorio salteño por los montes y cauces que tras estar inactivos hace muchísimos años, ahora nuevamente conducen importantes riadas”, expuso el legislador.

Vizcaino expuso que “sobre todo este escenario tenemos las aguas de las crecidas del rio Pilcomayo que están presionando las defensas y generan filtraciones, aun con los trabajos de compactación que incluso deben soportar estas lluvias desde hace seis meses”. Revelo que “hay franjas del territorio que puedo graficar como una suerte de gelatina, donde uno hace un pozo a 30 o 40 centímetros y brota el agua, inédito e impensado hace algunos años en esta región caracterizada siempre por un marcado déficit hídrico”.