Compartir

A partir de la decisión “arbitraria e inconsulta” de algunos supermercados e hipermercados de nuestra ciudad, en cuanto a no entregar a los consumidores bolsas de plásticos y pasar, sin transición alguna a vender bolsas que serían reciclables u ofrecer bolsones para llevar los productos que se adquieren, llevo a la Defensoría del Pueblo a realizar un relevamiento específicamente en aquellos que son de capitales extranjeros y sobre un total de 600 personas 480 expresaron que no están de acuerdo con esta medida y 120 se inclinaron a favor de que no se entreguen estos elementos.

Como consecuencia de ello desde la -Dirección de Derechos del Consumidor – Usuario y Contribuyentes Relaciones de Consumo- se afirmó que nadie discute el cuidado del ambiente y un manejo más eficiente y responsables de los residuos, pero la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) se manifestó en contra de la iniciativa: desaconsejando la medida por los efectos que tendrá en los hábitos de compras y por los puestos de trabajo que puede incurrir en la industria del plástico, en su mayoría pymes, que fabrican las bolsas que se utilizan en los diferentes comercios del pais.

Además, el 75% de las bolsas plásticas que se entregan se reutilizan, ya sea para tirar los residuos hogareños y en otros usos domésticos. Por otro lado la industria del plástico, agrupada en Ecoplas, también fueron críticos: “La decisión de prohibir las bolsas plásticas es fundamentalista. La tendencia en las bolsas plásticas no es la prohibición, es el consumo racional, reutilización y reciclado de las bolsas plásticas”.

Desde el Organismo de la Constitución se señaló que los números de las bolsas “asustan”, ya que tardan cientos de años en degradarse. Tenemos que acostumbrarnos a usar nuestras propias bolsas reutilizables para reducir la contaminación en la ciudad y provincia, mejorar su perfil para evitar anegamientos y evitar el daño a la flora y fauna, pero para ello deben mediar un consenso de todos los actores que están en juego.

Por ello se dio intervención a la dirección de Comercio de la Provincia, a lasSubsecretaria de Defensa del Usuario y Consumidor, como así también a la Capymef y a la CAME; con el objetivo de poder con los supermercadistas consensuar una medida que proteja el ambiente y también el derecho económico y el de la información previa de los consumidores.

El representante de la Defensoría de Nación, Julio Néstor Santander, sugirió que este tipo de decisiones deben estar consensuadas, ya que por ejemplo las bolsas plásticas que se venden actualmente a los consumidores, poseen propaganda de los hiper o supermercados y por otro lado nada se ha dicho acerca de las “bolsas transparentes” que se usan para alimentos frescos como verduras, frutas, carnes y otros productos. Tampoco existe en nuestro medio una regulación acerca de los “milímetros de espesor” que deben tener las bolsas plásticas y así nos encontramos con un panorama bastante caótico en esta materia.

Por último el Ombudsman, José Leonardo Gialluca señalo que “en esto también tiene que tomar intervención el ministerio de la Producción y Ambiente, mas precisamente la subsecretaria de Recursos Naturales, Ordenamiento y Calidad Ambiental de manera que actuando mancomunadamente, el sector público con el privado, se logren medidas progresivas en lo que respecta a la distribución de bolsas reutilizables para ser luego sustituidas en el tiempo, con la realización de campañas de concientización hacia la población y fijando reglas claras en esta materia que sean comprensivas de todas las transacciones comerciales que se efectúen en nuestro medio”.