Compartir

Desde la Defensoría del Pueblo, fustigaron la decisión del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) de revisar la cobertura del 100 % del precio de los medicamentos en los casos de jubilados que cuenten con servicios de medicina prepaga, que cobren más de un haber previsional y medio y/o cuenten con automóviles de más de 10 años.

En este sentido, desde el Organismo de la Constitución, afirmaron categóricamente que “la salud de la población no puede ser objeto de ajuste” y que “la medida, desde un inicio es desacertada, pues comienza con una indiscriminada exclusión”, es decir, todos los jubilados y pensionados afiliados al PAMI, que se encuentren en las categorías enunciadas, fueron automáticamente sustraídos del beneficio de medicamentos gratuitos. Cuando, en realidad lo correcto sería poner por delante la provisión de los fármacos como regla y, si realmente se deseaba terminar con situaciones injustas de personas de buen pasar económico que usufructúan el servicio, lo que debería hacerse es separar esos casos particulares mediante las auditorías que realiza el PAMI las que, como es sabido, son permanentes y sumamente estrictas. “Ésta medida – recalcó la Defensora del Pueblo Adjunta de la Provincia, Sylvina Portillo – puede llevar a injusticias pues, no nos caben dudas que habrán beneficiarios del servicio del Instituto que están comprendidos dentro de las hipótesis previstas en la Resolución del Director Ejecutivo del PAMI, Carlos Javier Regazzoni que, a pesar de contar con el servicio de una prepaga; o un auto de menos de diez años (que sabemos bien no es un lujo) o que cobren un salario previsional y medio, necesiten de la provisión gratuita de medicamentos, por padecer de múltiples enfermedades; el costo elevado de los fármacos (en caso de ser importados); ser el sostén de su hogar u otras circunstancias para nada contempladas en la norma dictada. Bueno, ahora los afectados deberán iniciar largos y burocráticos trámites para ser habilitados nuevamente, mientras, la enfermedad y las necesidades apremiantes no esperan. “Vemos una gran improvisación y una mera finalidad de recorte de gastos en la decisión adoptada por Regazzoni, finalizó diciendo la funcionaria”, se sostuvo, y es por ello que por intermedio de la Delegación Formosa del PAMI, se remitió una instancia para que el Instituto recuerde su función de garante de la salubridad pública de sectores vulnerables de la población y, en tal sentido, preventivamente, no suspenda la medicación gratuita a dichas franjas sociales tan sensibles, excepto que medien razones valederas que lo justifiquen, lo que hubiera sido prudente haber previsto en la Resolución emitida.-