Poblaciones del oeste bajo una estricta vigilancia de salud

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Mediante operativos a cargo de equipos multidisciplinarios.

Vecinos originarios, que residen en la comunidad El Silencio, cercana a la localidad El Potrillo, renovaron sus controles de salud, a través de una nueva recorrida realizada por profesionales de distintas especialidades del hospital de la localidad.

Esta comunidad se encuentra a aproximadamente 6 km de El Potrillo. Periódicamente, esta modalidad de trabajo en terreno, es programada con el fin de reforzar los servicios gratuitos disponibles, que tienen como principal objetivo el monitoreo del estado de salud de niños y adultos.

“Los servicios de salud no se interrumpieron durante la pandemia, seguimos ofreciendo a la comunidad las atenciones habituales, adaptándonos a las medidas de bioseguridad necesarias. Y recorriendo las comunidades, pueblos y parajes para garantizarles el acceso a las prestaciones sanitarias”, comentó el director del hospital El Potrillo, doctor Pablo Recalde.

De este modo, mediante la nueva jornada, los beneficiados fueron los niños pequeños y las embarazadas de las familias, quienes recibieron controles variados, consejos para cuidar la salud, medicamentos, cajas de leche y otras prestaciones.

Las embarazadas accedieron a los controles prenatales de rutina, destinados a los diferentes trimestres de la gestación, a fin de actualizar el seguimiento tanto del bebé por nacer, como de la futura mamá.

Medición del crecimiento uterino, pesaje de la embarazada, control de glucemia y tensión arterial, fueron algunos de los exámenes obstétricos practicados. Asimismo, fueron programados turnos para los análisis de laboratorio y ecografías.

En el caso de los más chiquitos, se realizaron controles antropométricos de: peso, talla y estatura que fueron completados con una exhaustiva evaluación nutricional. Se hizo medición del perímetro cefálico y abdominal, más otros chequeos orientados a detectar anomalías en el normal crecimiento y desarrollo.

Paralelamente, fueron revisados los carnets de vacunación y se aplicaron las dosis faltantes, de acuerdo a los esquemas establecidos para cada edad por el Calendario Nacional vigente. Al respecto, los vacunadores pusieron énfasis en las vacunas que deben recibir los niños en el primer semestre de vida, periodo en el que deben aplicarse numerosas vacunas para proteger la salud vulnerable de la primera etapa infantil.

Finalmente, fueron programados turnos para interconsultas con los especialistas, conforme a cada requerimiento surgido luego de las atenciones. Y fueron entregadas cajas de leche, suplementos nutricionales y complejos vitamínicos para niños y embarazadas, más los medicamentos indicados por receta.

Cabe destacarse que en todo momento, médicos, enfermeros, vacunadores, obstetras y agentes sanitarios, quienes conformaron el equipo de salud que se trasladó hasta el lugar, promovieron en los vecinos los cuidados preventivos para hacer frente a la pandemia, remarcando el uso del barbijo, el lavado de manos y el distanciamiento físico entre personas.