Puerto Irigoyen: Pequeños productores celebraron primer histórico Remate de Invernada

Compartir

La asociación de Pequeños Productores de Puerto Irigoyen junto con la Comunidad Rural Organizada de la región Oeste de Formosa, hicieron realidad el primer remate de invernada de la localidad de Puerto Irigoyen.

En trascendental evento ganadero, salieron a la venta más de 370 cabezas de invernada pertenecientes a más de 42 familias de productores paipperos de Puerto Irigoyen, Sauzalito, El Quebracho, El Potrillo, La Esperanza, Tres Pases, Guadalcázar y de otras localidades vecinas. Si bien estaba previsto la participación de mayor número de productores con su hacienda, por las abundantes lluvias caídas en primeras horas de la mañana esto no pudo concretarse.

El presidente de la asociación de Productores de Puerto Irigoyen, Eulogio Figueroa destacó el acompañamiento del gobierno provincial para lograr la realización el primer remate de la región. “Estamos muy agradecidos con todos los que nos apoyan en nuestro trabajo. Desde el año 2.010 somos una organización que vamos creciendo de a poquito, fuimos mejorando y consiguiendo muchas cosas para todos los integrantes de la asociación y para los productores de parajes y pueblos de la zona”, expresó Figueroa, en nombre de la organización que nuclea a los paipperos de la zona y que en este remate pudieron comercializar su hacienda a precios muy superiores al promedio de lo que se vende en la zona.

En este sentido, desde la CRO de la región Oeste informaron que los terneros se vendieron a un precio promedio de 250 pesos, con un máximo de 261 pesos; las terneras cotizaron a un valor promedio de 244 pesos con un tope de 252 pesos; la categoría novillitos lograron un guarismo promedio de 225 pesos con un máximo de 240 pesos y por último los novillos y las vaquillas se comercializaron a un promedio 210 pesos, con un precio pico de 216 pesos.

Sobre la preparación y los trabajos previos de este encuentro ganadero pionero, Figueroa detalló que “hace más un mes, recibimos como aportes del gobierno provincial rollos de pasturas, un tanque de agua con sistema de distribución, además de que se nos entregó en comodato instalaciones metálicas nuevas, compuestas por paneles, portones, una balanza, casilla de operaciones, adquiridas por fondos de la ley de emergencia agropecuaria, por gestiones del gobernador Gildo Insfrán ante el Ministerio de Agricultura de Nación.

Dedicación y trabajo de toda la comunidad rural organizada

“Con este saludo y abrazo a Eulogio, en nombre del Gobernador y del Vicegobernador, estoy abrazando a todos los pequeños productores y felicitando por todo el esfuerzo que hicieron, así como también a los técnicos de nuestro ministerio. Agradezco especialmente la presencia de los técnicos del PAIPPA, a los estudiantes y directivos del Instituto Universitario Formoseño, al presidente de la Sociedad Rural de Las Lomitas, al Ente Sanitario SORUFOR, a la policía de Formosa, a los compradores de hacienda y a la comunidad educativa de la querida Escuela Primaria de Puerto Irigoyen”, expresó el ministro de la Producción y Ambiente de Formosa, Raúl Quintana.

En esta misma línea, el funcionario resaltó “la continuidad del acompañamiento preciso y orientado del gobierno provincial, que llega a distintos puntos de nuestro territorio agilizando este tipo de procesos de desarrollo productivo y comunitario.

Por otra parte, destacó que “en nuestra provincia hay varias empresas nacidas y creadas en Formosa por empresarios formoseños que han decidido acompañarnos, como Diego Canalis, quien construyó las instalaciones metálicas en la provincia, presente en este encuentro o como la consignataria Ganadera Don Raúl que tuvo el martillo en este remate, y que se dedican a dar respuesta a los requerimientos de nuestros productores en distintos ámbitos, desde lo tecnológico hasta lo comercial”.

“Estos logros que hoy se plasman en este lugar, solo pudieron ser posibles en una Comunidad Rural Organizada que sustenta día a día su desarrollo integral encontrando el impulso desde el consenso en las propias diferencias, sobre las bases del modelo formoseño, validado por el trabajo en conjunto y por una planificación ordenada, adaptada y priorizada a la realidad y a las necesidades de cada región”, puntualizó.

“Con estas acciones y herramientas además de generar mayores ingresos para los productores y sus familias, se genera mayor bienestar común, de toda la comunidad que se multiplica y se transmite. Es sentirse bien en su territorio”, finalizó.