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El diputado Agustín Samaniego, presidente del bloque justicialista de la Legislatura Provincial, se refirió a la nueva visita a Formosa de legisladores de la oposición nacional, advirtiendo que “el escenario sin ningún tipo de restricción y control que ellos reclaman y exigen ha llevado al colapso sanitario a la mayor parte de los países del mundo”.

En declaraciones a la Agencia de Noticias Formosa (AGENFOR), el legislador reprochó que “la oposición ha tenido un comportamiento absolutamente errático desde el inicio de la pandemia y ha propiciado el no acatamiento a ninguna de las normas”.

“No están conformes con ninguna de las medidas que se tomaron, como el uso del barbijo, porque los vemos por ejemplo en bares sin utilizarlo”, cuestionó, mencionando que también se oponen al Programa de Ingreso Ordenado y Administrado a Formosa, porque “ellos imaginan un escenario donde todo el mundo pueda entrar y salir de la provincia si ningún tipo de restricción y control”.

Planteó que desde la oposición buscan que “todas las actividades que hacíamos pre-pandemia las hagamos absolutamente libres, con total ‘normalidad’”, cuando “ese escenario que ellos reclaman y exigen ha llevado al colapso sanitario a la mayor parte de los países del mundo”.

Al hacer referencia al alerta roja sanitaria que vive hoy la República del Paraguay, dijo que “se quedaron sin medicamentos indispensables para la intubación de los pacientes, que deben ser acostados en camillas sobre sillas porque hay no hay más camas”, marcando que “esas mismas imágenes las vimos en Brasil, Chile, Italia, España e Inglaterra”.

“El país más importante del mundo, Estados Unidos, tiene 530 mil muertos, es decir casi la población total de Formosa en fallecidos”, advirtió el legislador.

“Creen que Formosa es una isla y que las medidas que adoptamos son diferentes a las que tomó el resto de los países”, expuso, recalcando que “no hemos inventado absolutamente nada”, puesto que “todo el mundo implementó el uso del barbijo, el lavado de manos, el distanciamiento social, las cuarentenas, las diferentes regulaciones de las actividades, los protocolos, el ingreso ordenado y administrado, el alojamiento y el rastreo de los contactos estrechos”.

Hizo notar que “cuando todo eso no alcanza, no queda otra que restringir las actividades” y puso como ejemplo a Italia, que vuelve al confinamiento hasta después de Semana Santa por un avance del coronavirus.

Acotó que la región de París, en Francia, podría seguir la misma suerte, mientras el virus no da el brazo a torcer pese al avance de la vacunación en países como Chile, que, sin embargo, tuvo que endurecer restricciones.

En ese sentido, Samaniego acentuó que en los últimos días en diferentes lugares de la provincia se registró un aumento en la cantidad de casos positivos, por lo que interrogó: “¿Tenemos que esperar a tener un colapso sanitario o una sobre-exigencia de nuestro sistema para tomar las medidas que correspondan? ¿O lo debemos hacer previamente?”.

“¿Vamos a esperar que fallezcan muchas personas para recién tomar las medidas? ¿A qué cantidad de muertos hay que llegar para empezar con las restricciones?”, indagó el legislador.

Efectos colaterales

Categórico, enfatizó que “nosotros comprendemos los efectos colaterales que tienen estas restricciones, entendemos a los comerciantes, los deportistas y los trabajadores culturales y les tendemos una mano para escucharlos, atenderlos y para que entre todos podamos buscar una solución o al menos un paliativo a la situación”.

“Nuestra idea es que esto no sea de manera eterna –esclareció a esta Agencia-. Las restricciones no son eternas, porque el objetivo es ir buscando de acuerdo a la situación epidemiológica el equilibrio entre lo que podemos hacer entre lo económico y lo sanitario”.

Afirmó que “el espíritu del gobernador Gildo Insfrán y de su Gobierno siempre fue no estar en contra de nadie, porque las medidas no se dan en contra de ninguna persona o sector”, ya que “el objetivo es cuidarnos entre todos y conversando lo vamos a lograr”.

“Lo que contamina el diálogo que queremos plantear y que lo tenemos con todos los sectores son dos cosas: la violencia, que no la debemos vivir más, y la política partidaria, que la dan los dirigentes de la provincia y los nacionales que nuevamente visitarán Formosa”, rechazó.

Contaminación política

En esa línea, el diputado justicialista denunció que el sector opositor “intenta desestabilizar” para que el Modelo Formoseño de contención sanitaria “sea visto como si fuera solamente restrictivo”.

“Cualquiera que viva en la ciudad capital o en otra localidad de la provincia ve la libertad total que estamos teniendo, por supuesto, con algunas restricciones porque hemos tenido algunos inconvenientes. A nadie le gusta que no podamos tener clases presenciales todavía, practicar los deportes que queramos o ir al cine. Y más aún para los formoseños, que somos personas de afectos cercanos, de tocarse o abrazarse”, indicó.

Agregó: “Todos estamos en mayor o menor medida afectados por la pandemia, pero traer políticos de afuera es como decir que vengan periodistas otro lado porque con los de Formosa no alcanza”, evidenciando que “al traer ‘invitados’ amigos de Buenos Aires, los opositores formoseños están reconociendo de manera implícita su impericia”.

“Los formoseños ya dejamos de ser la hermanita olvidada –resaltó-. No necesitamos que vengan de otro lado a decirnos lo que tenemos que hacer”.

Finalmente, puso de resalto que “la democracia es el sistema que ordena las discusiones”, destacando que “en Formosa discutimos, no somos soberbios ni cerrados. Nosotros escuchamos y de acuerdo a lo que consideramos que debemos hacer y lo que piensa el pueblo formoseño enfrentamos la pandemia, haciéndonos responsables de las consecuencias”, concluyó.