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“La hepatitis no puede esperar” es el lema 2021 y apunta a sensibilizar a la comunidad sobre una de las infecciones virales más frecuentes en el planeta.

El Día Mundial de las Hepatitis se celebra cada año el 28 de julio, con el fin de crear conciencia sobre las hepatitis virales y las consecuencias que trae a la salud, acentuando la importancia de su prevención a través de la vacunación y de otros cuidados específicos, como también el diagnóstico y el tratamiento tempranos para evitar complicaciones, e inclusive, las muertes causadas por estas enfermedades.

La Hepatitis Viral es una infección primaria del hígado causada por diferentes tipos de virus, que afectan a individuos de diversas edades, raza, género, distribución geográfica, forma de vida, condición socio-económica, entre otras características diversas.

Hasta la fecha se identificaron y secuenciaron 5 virus específicos causales de hepatitis: A-B-C-D y E. Son distintos entre sí y pertenecen a distintas familias. Todos pueden producir hepatitis aguda pero sólo tres (B, C y D) pueden evolucionar a hepatitis crónica, acarrear fibrosis, cirrosis, carcinoma hepatocelular, y requerir un trasplante de hígado.

Las vacunas: rol clave en la prevención

La vacuna contra la hepatitis B está incorporada al Calendario Nacional de Vacunación. Es de aplicación universal, es decir, que deben recibirla todas las personas, es gratuita y obligatoria. El esquema completo consta de 3 dosis: la primera; luego la segunda, al mes de la primera; y la tercera, a los seis meses de la primera, debiendo aplicarse todas para alcanzar su máxima efectividad.

Asimismo, la vacuna debe recibirla la mujer embarazada, si es que no se la aplicó en otro momento, o si le falta completar el esquema, ya que es una vacuna totalmente inactivada que puede suministrarse tranquilamente durante el embarazo.

En cuanto a los niños, la reciben en el momento en que nacen. Las vacunas del nacimiento son la BCG y la hepatitis B. Esta última se da al recién nacido y continua el esquema a los 2, 4 y 6 meses de edad con la vacuna pentavalente, en la cual está incluida.

El Calendario Nacional de vacunación cuenta, además, con la vacuna contra la hepatitis A, con una dosis única que se coloca a los 12 meses de vida y previene de manera muy efectiva la infección por este virus.

Los otros tres tipos de hepatitis virales: C, D y E no cuentan con ninguna vacuna hasta el momento, motivo por el cual, para su prevención, es fundamental cumplir con las medidas preventivas y los cuidados específicos difundidos.

Diagnóstico y tratamiento

Detectar la enfermedad y establecer un tratamiento temprano y oportuno, posibilita la cura en alguno de los tipos de hepatitis, y al mismo tiempo, mejora la calidad de vida de las personas afectadas con los otros que desarrollan una forma crónica.

El director de la Red Provincial de Laboratorios, bioquímico Juan Carlos Atencia, precisó al respecto que todos los centros de salud y hospitales públicos, distribuidos a lo largo y ancho del territorio, que poseen servicio de laboratorio, “tienen la capacidad de realizar el test rápido de hepatitis B”.

Sumado a lo anterior, los hospitales distritales tanto de la capital como del interior, cuentan con los insumos para hacer el análisis de hepatitis B, A y C, por medio de una extracción de sangre, sencilla y rápida.

“Contamos también con la prueba para anticuerpos anti hepatitis B, que se utiliza para hacer el dosaje y controlar a aquellas personas que se aplicaron la vacuna contra esta enfermedad”, agregó.

En el cierre, aseguró que la provincia, cuenta con todo lo necesario para el diagnóstico de las hepatitis, lo cual se hace gratuitamente, sin ningún costo para el paciente. Y valoró en ese sentido que “para una mayor complejidad en la detección” el hospital de la Madre y el Niño, y el hospital distrital 8 del circuito cinco “cuentan hoy con laboratorios automatizados para efectuar la serología de estas enfermedades”.