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En la última semana, en la provincia de Formosa, se registraron dos accidentes fatales sobre la ruta nacional 11, una de las más transitadas.

Uno, ocurrió el día miércoles 11, en la autovía de esta ruta nacional, sobre el carril que ingresa a la ciudad capital, dejando como saldo cuatro fallecidos integrantes de una familia oriunda de Orán (Salta) y un menor que resultó con lesiones de gravedad.

El otro fue el domingo 15, en horas de la siesta a la altura del kilómetro 1.216, donde como consecuencia directa del impacto entre dos vehículos, se produjo el deceso inmediato de los ocupantes, contabilizando la trágica cifra de seis personas fallecidas y un solo sobreviviente con heridas graves.

El director de Seguridad Vial de la provincia, Fernando Inchausti, al dialogar con la Agencia de Noticias Formosa (AGENFOR) brindó recomendaciones para tomar conciencia sobre seguridad vial y así, intentar evitar este tipo de accidentes fatales.

En primer término, lamentó que, en esta seguidilla de siniestros viales sucedidos en la última semana, se sumó la dolorosa cifra de 10 fallecidos en total y dos heridos de gravedad, incluidos menores de edad en ambos casos. 

“Desde que asumí esta responsabilidad en el área es la primera vez que nos toca presenciar un accidente con esta cantidad tan grande de personas fallecidas”, destacó, señalando que se trata de una “triste tragedia”.  

Explicó que, cuando ocurren este tipo de accidentes se realizan las evaluaciones, pericias y estudios que forman parte de un procedimiento judicial que después tiene un derrotero judicial para determinar la responsabilidad de las partes.

Por eso, expuso que “no podemos hacer ninguna apreciación desde nuestro lugar sobre el por qué sucedió”, agregando que “también hay información objetiva que forma parte de secreto sumario a la que nosotros no accedemos”.

Insistió en que, “hay que ser muy prudentes porque hay un proceso judicial por detrás, con el trabajo profesional de la policía científica para relevar la información al juez”. 

Sin embargo, destacó que en estos dos siniestros “hay patrones comunes”, precisando que uno es “la infraestructura que está en buenas condiciones”, es decir no había desperfectos en ese tramo del asfalto y tampoco ningún tipo de irregularidad. 

Además, “las cuestiones climáticas eran óptimas”, subrayó, indicando que no era un día de lluvia ni de granizo y ambos ocurrieron en un horario sin encandilamiento de sol.

Otro aspecto que sumó fue que “se observó que los vehículos eran relativamente nuevos”.

En esta línea, manifestó que “cuando se habla de la distribución de responsabilidades hay un 3% que corresponde a un factor vehicular, un 7% al factor ambiental y un 90% al factor humano”.

Y reflexionó: “Acá está claramente demostrado que la responsabilidad cae en las lamentables malas decisiones de los usuarios de la vía pública”, dijo aclarando que con esta frase no carga con ninguna de las partes involucradas, sino que lo explica con mucho respeto para que se comprenda de lo que habla.

A su vez, consideró que “es importantísimo que comprendamos esta cuestión”, para no correr el eje y para que verdaderamente entendamos que “nadie está exento a un eventual accidente de tránsito, sobre todo si no se toman las medidas de prevención y no se anda con precaución”. 

De esta manera, añadió que “generalmente en un siniestro vial hay una concurrencia de factores y es muy poco probable que ocurra por una sola negligencia o acto, aunque en algunos casos puede ocurrir”. 

“Uno de los factores es el exceso de velocidad”, continuó, especificando que “hay que entender dos conceptos fundamentales: la velocidad máxima y el más importante, que incorpora nuestra Ley Nacional de Tránsito, que todavía sigue siendo moderno y un antecedente a nivel mundial, que tiene que ver con la velocidad precautoria”.

Sobre esta última indicó que es aquella que se debe adaptar a las condiciones del camino, en función del entorno, para mantener el dominio del vehículo. 

Recomendaciones

Por eso, al finalizar, brindó una serie de recomendaciones, con el fin de tomar conciencia, puntualizando en que “si un vehículo va a detenerse debe hacerlo en la banquina, que está preparada como una zona adecuada”.

En el caso de que no pueda hacerlo, por algún desperfecto mecánico y el auto quede en el lugar, se debe colocar las balizas correctamente, un elemento obligatorio de portación y que se debe ubicar a la distancia suficiente para advertir a las personas que vienen por detrás, aclaró.

Asimismo, respecto a las horas de manejar, aconsejó no conducir más de dos horas continuas. Cuando esto se cumple hay que parar en una estación de servicio o en un lugar adecuado para hacerlo, bajarse, elongar, oxigenarse y después continuar con la marcha, afirmó.

Y advirtió que, “lógicamente tampoco es correcto conducir más de ocho horas corridas, más allá de que se hagan las pausas correspondientes”, ya que existen un montón de factores, como la fatiga, derivada del cansancio por conducir durante mucho tiempo. 

Para concluir, valoró que “la seguridad vial es una política de Estado en la provincia de Formosa, ya que está el Consejo Provincial de Seguridad Vial, presidido por el Ministro de Gobierno, Justicia, Seguridad y Trabajo de la provincia, Jorge González; el coordinador el comisario general (R) Argentino Santillán y los demás organismos que formante parte, entre los que se encuentra la Dirección Provincial de Seguridad Vial”.

Y expresó, a partir de esto se realizan campañas y se toman medidas, para que las personas entiendan sobre seguridad vial y su importancia. “Debemos construir un mejor tránsito, con lo mejor de nosotros, tomando conciencia y con el objetivo del cuidado a la vida”, cerró.