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Los centros de desarrollo comunitario fortalecen el tejido social, y, a través de acciones concretas garantizan los derechos a la educación, al descanso y al esparcimiento de personas en condiciones de vulnerabilidad, además apoyan a la integración familiar y brindan actividad de calidad a los jóvenes.

Estos espacios se convierten en lugares en donde los niños, niñas y adolescentes aprenden, practican deportes, etc., son espacios intervenidos a través del trabajo en conjunto, con alegría, esperanza y militancia; y, desde las diferentes organizaciones apuntan a mejorar la condición de vida de la comunidad a la que interpelan.

La Dra. Roxana Monzón, una de las referentes del barrio Villa del Carmen, comentó que el Centro comunitario está próximo a ser inaugurado -posiblemente el miércoles 27- e hizo hincapié en que los niños tendrán un espacio donde realizar todo tipo de actividades, “también tenemos muchos chicos que practican folklore y ahora no tendrán que ir hasta la ciudad, con los peligros que a veces eso implica, ya que podrán hacerlo acá en su barrio”.

Sobre el surgimiento del edificio explicó que es un espacio donado por un vecino, en donde funcionaron centros educativos del nivel primario y secundario, “luego esos centros educativos tuvieron sus respectivas obras con techos azules, y esto quedó desocupado. Hoy estamos viendo la transformación de este espacio que se convierte en un Centro de Desarrollo Comunitario para toda villa del Carmen”, aseguró.

Las distintas organizaciones de Formosa trabajan para crear espacios seguros para las familias, niños, niñas, adolescentes y adultos. Espacios transformadores, lejos del peligro, impulsados por la pasión de los voluntarios y la comunidad.