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El incremento de los combustibles, se sabe, afecta al bolsillo de los automovilistas pero también implica elevar costos de transporte, que muchas veces son trasladados a las góndolas y por ende impacta directamente en el bolsillo de la gente.

En enero el precio internacional del crudo pegó un salto y el peso se devaluó frente al dólar. Son dos componentes que tienen para justificar las empresas los aumentos en los surtidores de las estaciones de servicios de bandera.

Según trascendió, YPF le habría pedido al Gobierno bajar el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC), que es otro de los componentes (en un 26 por ciento del precio final) que encarece las naftas, que son los más caras de la región. Como eso no pasó, la petrolera hasta no descarta otro aumento en marzo.

Bigatti                               

El presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Formosa, Luis Bigatti se refirió a los constantes aumento que sufre el precio de los combustibles

“En principio subieron todas las petroleras menos YPF, a raíz de esto se supuso que el resto de las petroleras bajaría sus precios, este iba a ser el indicador más importante para desactivar uno de los factores de la inflación. Que es la inflación por expectativa, yo diría que este es un factor fundamental en una economía como la nuestra que tiene historia de inflacionaria”, explico.

Se mostro apesadumbrado de que “YPF termino aumentando el precio y esto produjo una crisis de confianza, pudo deberse a la falta de marketing o a falta de conocimiento de materia económica. Es que para derrotar a la inflación hay que conocer a la inflación,  uno de los mecanismos para hacer esto es promover la oferta, para esto se utiliza la palanca del crédito, oportuno, conveniente, dirigido, utilizado por el estado, una cosa es la moneda que controla el Banco Central y otra es el crédito que tiene que controlar el gobierno”.

Considero Bigatti que “si el aumento se hubiese dado solamente en la zona central del país en donde el precio era menor que el resto  es entendible, pero en la zona del NEA es la más castigada con los precios más altos”, afirmando que “el gobierno nacional no maneja el crédito, no maneja el precio de la empresa estatal siendo el estado el principal accionista”.