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Desde el ministerio de Desarrollo Humano se significo que hacer actividad física al aire libre es favorable -no sólo para el bienestar físico- sino que también distrae y descansa la mente. Además, hace de los entrenamientos una nueva experiencia cada día, nunca hay dos iguales: cambia la rutina, el paisaje y los obstáculos.

“Ejercitar al aire libre te convierte en un promotor de la actividad física para aquellos que te ven pasar”, alentaron desde la cartera de salud provincial.

Es por eso que brindaron las siguientes recomendaciones para entrenar. En estos días de altas temperaturas es de vital importancia tomar algunos recaudos antes de salir a entrenar. Algunos consejos para tener en cuenta a la hora de ejercitarse: evitar la hora de mayor radiación solar (entre las 10 y 17 horas). El mejor horario para entrenar es bien temprano a la mañana o a última hora del día. El calor reduce el rendimiento y puede producir efectos adversos en el cuerpo.

Es fundamental hidratarse antes, durante y después de la actividad física. No debemos esperar a sentir sed para tomar líquido.

Se aconseja vestir ropas claras porque las oscuras absorben la luz y el calor. Usar zapatillas adecuadas y vestimenta cómoda y fresca.

Utilizar anteojos, gorros y protector solar, incluso cuando esté nublado.

No hay que correr con elementos plásticos pegados al cuerpo e indumentaria impermeable. Esto eleva la temperatura corporal y puede ser riesgoso.

Una vez finalizada la rutina, hay que elongar con cuidado y sin realizar movimientos bruscos. La duración recomendada para una sesión de entrenamiento es de 45 a 90 minutos. Esto debe contener, 15 minutos de calentamiento al comenzar y otros 15 de elongación para finalizar la jornada.

Si es principiante, no se esfuerce de más. Es conveniente intercalar la caminata con el trote y hacer un entrenamiento progresivo, aconsejaron.

 

Cuidado

 

Antes de comenzar a entrenar, desde el Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia aconsejaron realizarse un chequeo médico completo. Durante la época estival, las personas que no están adaptadas a una rutina de ejercicio pueden comenzar a trabajar con actividades de intensidad moderada, hasta tres veces por semana, e ir incorporando paulatinamente más días y mayores esfuerzos. Actividades como caminatas, gimnasia acuática y ciclismo son recomendadas por ser de bajo impacto y no tener restricciones de edad.