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Los aspectos tienen que ver con la ventilación de los lugares, la cantidad de personas reunidas, el uso de la mascarilla y el tiempo compartido que transcurre.

El médico epidemiólogo Mario Romero Bruno, hizo público un gráfico donde detalló los factores que inciden en el contagio del COVID 19 y la relación entre ellos para una mayor o menor transmisión del virus.

Lo hizo en el marco de la conferencia de prensa del Consejo de Atención Integral de la Emergencia COVID-19, donde brindó un recuento de la información que se conoce hasta el momento, del coronavirus: “Se sabe el ciclo que tiene, por donde ingresa al cuerpo, cómo se une primero a las células dentro del aparato respiratorio, qué enfermedad produce”.

Y agregó: “Esto también es algo nuevo porque al principio pensábamos que era una enfermedad respiratoria, ahora se sabe que produce afección de muchos órganos entre esos problemas, en riñones, cerebro, corazón, produce un sistema de coagulación de la sangre y es una de las causas que se produzcan complicaciones”.

Además, recordó los grupos de riesgo según la edad o alguna enfermedad de base y cómo se produce la transmisión de persona a persona o de persona a objeto contaminado.

Luego se centró en cómo el virus se contagia en las personas asintomáticas, porque hay un alto porcentaje de enfermos sin síntomas y pueden transmitirlo igual.

“Falta conocer algunas cosas: por qué hay personas que son asintomáticas y otras no, cuánto dura la inmunidad, el efecto a largo plazo si deja secuelas, pero lo que nos interesa en este momento es el riesgo de transmisión de acuerdo al lugar donde uno esté”, aclaró el médico.

En ese contexto, expuso un gráfico que publicó la revista científica British Medical Journal, de un estudio que realizó la universidad de Oxford con un instituto tecnológico de Massachusetts. “Los colores rojo, amarillo y verde, están representados como en el semáforo. El mayor riesgo va a estar dado en espacios pocos ventilados con demasiada gente, el menor riesgo cuando uno está en silencio y usando mascarilla”, precisó.

Y argumentó: “Analiza varias cuestiones, por un lado donde hay baja concentración de personas y donde hay alta concentración, por otro lado, si esas ocupaciones ocurren al aire libre, en un espacio poco ventilado y en uno bien ventilado; otro es si  se usa barbijo con mucho tiempo de exposición o con poco tiempo, o si no se usa barbijo con mucho tiempo de exposición o con poco tiempo; y la actividad que realiza durante ese tiempo de exposición: si está callado, hablando o gritando o cantando”.

En ese marco, recordó que los sintomáticos contagian cuando el otro se expone en un tiempo determinado con una corta distancia, la otra persona tose o estornuda y en ese mecanismo directo el virus llega; pero los asintomáticos también infectan cuando hablan fuerte, gritan o cantan.

“Vemos por un lado que si esa persona asintomática está en un lugar donde hay mucha concentración de personas, poca ventilación, no usa barbijo, por más que esté en silencio, hablando, cantando o gritando, el riesgo es muy alto. Tiene que ver con el lugar cerrado, poca ventilación, mucha gente y un tiempo prolongado”, señaló.

Y advirtió: “Es distinto cuando estamos en el otro extremo, hay poca concentración de personas, al aire libre y las actividades en general son fundamentalmente con un barbijo, ya sea durante poco o mucho tiempo, si se usa barbijo el riesgo siempre será menor”.

En esa línea, Romero Bruno analizó punto por punto, pero remarcó que, en síntesis, el trabajo muestra la diferencia entre hacer actividades interiores o exteriores.

“Las interiores si están en espacio mal ventilados tienen alto riesgo, las exteriores tienen un menor riesgo; por otro lado, la concentración de personas, si nos juntamos muchas, más riesgo, y menos cantidad de personas, lógicamente el riesgo es menor”, indicó.

Y continuó: “También el tiempo de exposición, si estamos en un tiempo corto o largo. Una cercanía con un saludo, con una compra que uno puede hacer en un supermercado, si es rápido, menos de cinco minutos, tiene bajo riesgo; y si le agregamos la mascarilla el riesgo es mucho menor”.

Por último, el profesional destacó que “esto es evidencia y tenemos que manejarlo” porque es una situación que se transitará durante unos meses más.

“Entonces aprender concretamente donde estamos, con cuántas personas, cómo nos cuidamos, qué están haciendo las personas, para ver el riesgo al que estamos expuestos”, concluyó.