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La directora del nosocomio negó las denuncias en redes sociales. Desde la cartera de Salud provincial se detalló cuál es el protocolo a seguir.

 Luego de que en las redes sociales circulara una foto donde se puede ver que se queman medicamentos, alegando maliciosamente que se trata de un procedimiento realizado en el Hospital de Ibarreta, la directora del nosocomio negó esa versión. Desde áreas especializadas del Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia informaron cuál es el protocolo de acción al descartar drogas en el caso de que estén vencidas.

“Quiero desmentir categóricamente esas falsas acusaciones. Nosotros no quemamos ninguna clase de medicamentos porque todo eso tiene un protocolo a seguir que es: cuando se vence algún medicamento, situación muy poco frecuente, lo asentamos en una planilla donde se describe el nombre del medicamento, el lote y la fecha de vencimiento; lo colocamos en bolsas específicas para contener estos residuos y los depositamos en contenedores habilitados exclusivamente para recolectar esta clase de residuos”, explicó Dra. Karina Luna, directora del hospital de Ibarreta.

Señaló que la empresa encargada de la recolección tiene días y horarios en la semana para pasar a buscar los residuos pero bajo ninguna circunstancia esos medicamentos son desechados o quemados por personal de ese hospital.

“Por lo tanto, vuelvo a negar rotundamente que personal de este hospital haya manipulado de forma indebida cualquier medicamento vencido u otro residuo que tiene una forma, norma o protocolo ya establecido”, cerró.

Residuos patogénicos

Por su parte, la doctora Laura Filipini, directora y coordinadora de establecimientos de 1er y 2do nivel de atención de la provincia refirió que la recolección de los residuos patogénicos en la provincia de Formosa está a cargo de una empresa privada, la cual se encarga de forma periódica de retirar  los residuos patogénicos como  los medicamentos vencidos que por lo general son medicamentos de poca demanda, de capital y de toda la provincia. “Dependiendo el lugar tienen sus días y horarios asignados para pasar por cada institución a retirar: por los hospitales pasan 3 veces por semana y por los centros de salud 1 o 2 veces, dependiendo de la demanda del efector de salud; previamente, cada director es responsable de preparar en bolsas especiales, y con colores que diferencian cada tipo de residuo, lo que la empresa va a retirar”, aclaró.

Por último, el ingeniero José González, director de Saneamiento Bromatología y Zoonosis agregó que en cuanto a la recolección de medicamentos vencidos, cada institución no solo prepara los residuos patogénicos en bolsas con un color diferente a las de residuos comunes, sino que también se los separa de acuerdo a la presentación de cada medicamento: plástico, vidrio, ampollas, cajas, etc. y se rotula cada bolsa donde tiene todo detallado lo que contiene.

“Los medicamentos vencidos van a las bolsas de 120 micrones cerradas con precintos que garantiza la impermeabilidad y evita la rotura de las mismas, con su rotulo correspondiente, para que el recolector cuando llegue el momento sepa que son medicamentos vencidos; de ahí ellos la retiran y todo eso va a un cierto procesamiento que se encarga la empresa”, detalló.

González dejó en claro que cada residuo patogénico  tiene una manera y una norma a seguir para su manipulación y tratamiento, no son elementos que se desechen de cualquier forma, sino que hay un protocolo estricto a seguir y que los hospitales y centros de salud de toda la provincia lo respetan y lo llevan a cabo.

“Todos los hospitales y centros de salud que pertenecen a la red de salud pública están cubiertos por una empresa de recolección de esta