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La médica clínica, especializada en hematología y hemoterapia, Gilda Sánchez, explicó de qué se trata el tratamiento con plasma que se realiza a pacientes con COVID e invitó a las personas recuperadas y, que estén en condiciones, a hacer la donación.

En primer lugar, la especialista advirtió que “en este momento, ninguno de los tratamientos para el COVID está comprobado científicamente” pero que sí están demostrados los “ensayos clínicos” acerca de que “el plasma no hace daño”.

“Ahora hay un estudio que entró Argentina también, pero falta comprobar que en los trabajos que se presentaron hubo hasta un 80% de respuesta si uno lo coloca a tiempo, hay que ver el momento en que se utiliza para que pueda tener su efecto. Cada paciente es un mundo, porque a veces a distintos pacientes uno no ve la misma respuesta”, sostuvo la profesional.

En ese sentido, Sánchez expuso: “La sangre tiene dos componentes: las células que serían los glóbulos rojos y blancos y las plaquetas que están suspendidas en un líquido que es el plasma, lo que se saca. Entonces la sangre se procesa y se divide en dos productos, los glóbulos rojos por un lado que se devuelve o no al donante y ese plasma es el que se utiliza y se puede traccionar a su vez en dos”.

El donante puede ser cualquier persona que haya estado infectada por COVID, ya sea que desarrolló la enfermedad o que fue asintomático. En el caso del primero, se debe esperar un periodo de 15 días desde que se curó y realizarle dos pruebas de PCR que deben dar resultados negativos. O bien, cuando se terminan los síntomas, si no se lleva a cabo el PCR, hay que esperar un mes desde el alta médica.

“Y ese donante tiene que cumplir los mismos requisitos para ser donante de sangre común: ser mayor de edad, de 18 a 65 años, no haber padecido enfermedades infectocontagiosas, no hacer un abuso de drogas y si es diabético no estar ingiriendo insulinas, si es hipertenso, al momento de la donación tener la presión baja, si tiene epilepsia, pesar más de 50 kilos, varias consideraciones que se tienen que tener en cuenta para estar apto”, indicó la médica.

Además, Sánchez aclaró que se debe tener en cuenta el nivel de anticuerpo que desarrolla la persona que donará porque si “es muy bajo”, no puede ser donante.

“Hay dos técnicas para desarrollar esa sangre, puede ser por un equipo o el método tradicional, si se está muy anémico, entonces uno puede sacar y devolver los glóbulos rojos porque no tolera el equipo. Son todas cuestiones por las cuales es imprescindible que sea un médico especialista en banco de sangre, justamente”, aseguró.

Y argumentó: “Lo que nosotros hacemos es una inmunización pasiva, o sea que le pasamos los anticuerpos para que esa persona pueda defenderse y luchar contra este virus, la persona que se enferma forma anticuerpos neutralizantes que van y los contiene un poco”.

Por último, la hematóloga remarcó la importancia de la colaboración a través de la recolección de plasma, sobre todo para los pacientes en estado crítico, porque “es clave llegar a tiempo”.

“Se debe desarrollar una buena campaña, porque siempre hay que pensar que a la gente tampoco se le puede obligar a donar, hay que poder llegar a la comunidad, hacer una concientización de la importancia de cuidarnos y si tuviste la enfermedad, colaborar y ayudar”, solicitó.