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Es de una tomada de pelo indignante que el responsable del PAMI en Formosa, Iván Kaluk, salga muy suelto de cuerpo a poner a la obra social en el pedestal de las prestaciones de salud, cundo la realidad es que tiene sometido al total abandono a miles de abuelos formoseños.

“No hay peor ciego que aquel que no quiere ver”, que en este caso se le puede anexar que “no hay peor individuo que pretenda hacernos creer una farsa, que por supuesto ni el mismo se la cree”, que en este caso se ajusta en un todo a este “país de las maravillas” que este administrador ubica al PAMI provincial.

Y ejemplos de que lo asegurado por este funcionario nacional es una mentira de proporciones hay a decenas y cotidianamente, al advertirse un acentuado deterioro en las prestaciones y sometiéndose a una “situación de abandono a miles de abuelos formoseños”.

Fíjese, la “decidía” de una obra social ausente, se da hasta en lo más sencillo:

Adriana Romero, de 73 años, que vive en el barrio Mariano Moreno tuvo bastante paciencia al esperar en vano un año y medio por una silla de ruedas que el PAMI jamás le concedió, y encontró respuesta en el sistema sanitario publico

Faustina, la esposa del señor Omar Bazán, de 64 años contó que su marido hace 13 años que está con problemas de salud. “Primero tuvo un ACV y al año otro más.  Fue recuperándose poco a poco pero hace casi un año atrás volvió a tener complicaciones e incluso debió ser operado de una pierna porque se le infectó una herida. Esto último vino a empeorar más aun su situación, así que la silla de rueda es imprescindible para él.

Comentó que pese a la solicitud de la silla de rueda a su obra social PAMI, la respuesta fue que tendría en no más de 45 días. “Pero pasaron seis meses y aún nos siguen dando vueltas, así que la gente del hospital del Circuito 5 nos resolvió el problema y nos proveyó la silla”.

Diana Palacios es hija de Bertolina Ortiz, de 86 años, quien vive en el barrio San Francisco. La mujer contó que su madre tiene principio de Alzheimer y que desde hace 6 años esta postrada.  “Ella hasta el 2015 era atendida normalmente en los sanatorios  por su obra social. A partir de ese año todos sabemos que el PAMI no está teniendo la cobertura que tiene que ser. En el Hospital 2 de Abril se le está brindando a mi madre toda la cobertura de salud, cien por ciento, que ella necesita por su estado, porque en los sanatorios no la reciben, voy con ella y la rechazan, no me hacen caso, y es desesperante la situación ya que es una persona mayor, postrada y con principio de alzhéimer; no puede ser que estemos pasando por esto siendo que ella tiene su obra social que es el PAMI, es lo que yo no puedo entender, que habiendo aportado toda su vida yo tengo que recurrir a un hospital público o tengo que dejarla morir, imposible”, dijo indignada.

El paciente Silvino Fernández, de 72 años, señaló que pese a tener PAMI  elige el sistema público de salud. “Mi obra social no me hace caso, voy a buscar medicamentos y siempre me dicen que eso no me cubren, si voy a la clínica tampoco me quieren atender por tener PAMI”, dijo.

“Así que para no andar dando muchas vueltas de acá para allá directamente vengo al hospital público y acá encuentro todo, atención, internación, medicamentos, tratamientos y no tengo que pagar nada”, detalló.

Así como opinan muchos afiliados del PAMI, Silvino expresó su postura: “Es una  lástima que con mi edad y enfermo como estoy mi obra social no me de nada, parece que no somos personas. Por suerte tengo a mi familia que me ayuda en todo y atenciones muy buenas cada vez que vengo al hospital. Estoy muy agradecido a todo el personal por ser tan buenos conmigo”.

 “Estos testimonios que se dieron a lo largo del año, entre muchísimos otros, señor Kaluk, no es trabajar mal, ‘es trabajar’, algo que ustedes deberían hacer de una buena vez, no pensando en mejorar su imagen pública sino pensando en los seres humanos que están necesitados de su obra social”.

“No podemos olvidar lo que ocurrió en el 2000; como a consecuencia de la inacción por parte del PAMI, el prestigioso y celebre Dr. René Favaloro, termino su vida con una trágica decisión que lamentamos todos los argentinos y que conmovió al mundo entero. Hoy en día estamos viviendo las mismas circunstancias de esos trágicos años”, le recordó tiempo atrás al mismo funcionario el responsable de la cartera de Salud de la provincia, José Decima.