Jornada de información y concientización sobre ACV

Compartir

Bajo el lema ‘La información previene y salva vidas’ y organizada por la cartera sanitaria provincial, se concretó el pasado viernes una Jornada dirigida a la comunidad denominada Prevención y concientización Comunitaria sobre accidente cerebro vascular (ACV).

Organizado a través del Programa de Medicina Física y Rehabilitación del hospital distrital 8, las presentaciones se realizaron a lo largo de la mañana del viernes 4 en el Ateneo de este nosocomio que se encuentra ubicado en la Jurisdicción 5 de esta ciudad.

El Ministerio de Desarrollo Humano formoseño dio a conocer que las exposiciones estuvieron a cargo de un equipo interdisciplinario de especialistas, entre médicos, kinesiólogos, nutricionistas y otros profesionales que se desempeña en la Red provincial  de Rehabilitación.

Entre las temáticas, en la oportunidad se informó a los presentes acerca de: factores de riesgo y prevención del ACV, alimentación inteligente, rol de la fonoaudiología e importancia de la actividad física en la prevención y rehabilitación.

Días atrás, el 29 de Octubre, se conmemoró el Día Mundial y Nacional de Acciones de Prevención contra el Ataque Cerebral, fecha instituida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que en 2008 adhirió el Congreso Mundial de Ataque Cerebral y la Sociedad Neurológica Argentina.

El ACV es una afección causada por la pérdida súbita de flujo sanguíneo cerebral (ACV isquémico) o por el derrame de sangre (ACV hemorrágico) dentro de la cabeza. Ambos son conocidos como accidente cerebrovascular (ACV) y constituye a nivel mundial la tercera causa de muerte y primera de discapacidad en adultos.

Como consecuencia del ACV las neuronas se debilitan o mueren debido a la falta de oxígeno. Esto acarrea que las partes del cuerpo controladas por la zona cerebral afectada dejen de funcionar, muchas veces en forma permanente.

Reconocer un ACV

El ACV se define por la presencia de un síntoma neurológico, el cual puede ser muy variado. Entre ellos, el más frecuente es la falta de sensación, debilidad o parálisis repentinas en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo.

Pero también pueden presentarse: confusión súbita, problemas inesperados para hablar o entender; problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos; dificultades para caminar, mareo, vértigo, pérdida del equilibrio o falta de coordinación; dolor de cabeza súbito y de máxima intensidad

Debe tenerse en cuenta que esto ocurre porque se obstruye el flujo de sangre que llega al cerebro, por ejemplo por un coágulo, o el taponamiento de una arteria; al no llegarle flujo de sangre al cerebro, el cerebro sufre y provoca el síntoma. Por eso la cartera de salud provincial aconseja estar alerta para reconocer estos signos y actuar de forma inmediata,  informando lo más rápido posible al sistema de emergencia aun cuando los síntomas hayan desaparecido temporariamente y sin realizar ninguna maniobra casera que pueda ser perjudicial para el paciente.