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La situación es cuando menos, alarmante ya que de acuerdo al último informe que dio a conocer el Observatorio de la Deuda Social en Argentina, (perteneciente a la Universidad Católica Argentina), los porcentajes de pobreza e indigencia en el país son los más altos desde 2010.

El escenario, asegura el estudio estadístico -que incluyó una comparativa del cuarto trimestre de 2010 a 2015 y el tercero de 2016- es crítico, recesivo y plantea una realidad adversa en materia de empleo y poder adquisitivo para amplios sectores de la sociedad.

Desde la Defensoría del Pueblo, se señaló que en números, estos porcentajes implican que hay 1,5 millones de nuevos pobres. Si se suman a las personas que ya se encontraban en esta situación, se infiere que en el territorio nacional viven al menos 13 millones de personas por debajo de la línea de pobreza.

Esto significa que su sueldo no les alcanza para cubrir las necesidades básicas de alimento, indumentaria y transporte. Esto equivale a decir que 600 mil personas empeoraron su situación económica; por lo que hasta el tercer trimestre del año pasado se estima que unas 2 millones 700 mil personas se encuentran en esta compleja situación, sin poder adquisitivo para mantener su hogar, dar de comer a sus hijos, garantizarles un techo o enviarlos a la escuela, entre otras tantas necesidades prioritarias.

El Ombudsman Provincial, José Leonardo Gialluca, considero que ante el escenario de recesión, desempleo y bajo poder adquisitivo de nuestra sociedad, donde los sectores informales de la economía, son los más afectados, el Gobierno Nacional ha salido tardíamente a responder con la reglamentación de la emergencia social, implementando una medida fuera de tiempo como las tarjetas emitidas por el Ministerio de Desarrollo Social, que son todos elementos paliativos, coyunturales y que no van a solucionar el problema de fondo, denunciando, “que es altamente desacertado hacer política partidaria poniendo como eje – a quienes pertenecen actualmente los pobres- pues no se puede hacer política desde la herencia y este es un gravísimo problema que se debe resolver entre todos,  puesto que la inflación viene golpeando muy fuerte en todo el territorio nacional, pero los ingresos en el NEA y NOA, son  más bajos que en el Centro y Sur, y por ello es muy probable que el aumento de la pobreza sea más grave en las provincias postergadas y es allí donde el Estado Nacional debe estar presente, pues a pesar de los índices de recuperación económica que se exhiben en los medios, este repunte no se observa en ninguno de los barrios y menos aún en las PyMES del Norte Argentino.