Manifiesta gratitud de un paciente de riesgo por las atenciones recibidas en el HOCI

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Quien transita las etapas finales de la recuperación y rehabilitación de su salud bucodental

“Desde el primer día que llegué me trataron excelente. Solo tengo palabras de gratitud para todos los que me atendieron. Son muy profesionales en todo lo que hacen, desde los asistentes hasta los odontólogos de los distintos lugares por los que pasé. Y sobre todo, buenas personas, amables y cariñosas”, expresó con emoción Alberto González, vecino del barrio Juan Manuel de Rosas.

Actualmente, es paciente del Hospital Odontológico de Complejidad Integrada (HOCI), y manifestó un especial agradecimiento por las atenciones y el tratamiento que recibió desde su ingreso a la institución en junio del 2019.

Desde la dirección del nosocomio odontológico, comentaron que “es un paciente de 57 años que está en silla de ruedas, producto de un accidente cerebrovascular (ACV) que sufrió hace un tiempo. Llegó a la guardia de nuestro hospital a causa de una molestia, de un dolor, en junio del año pasado”.

A partir de ese momento, “el equipo de guardia resolvió su urgencia y al ser captado como paciente de riesgo, debido a su enfermedad, se lo referenció para que inicie aquí la recuperación integral y rehabilitación de su salud bucodental”, agregaron.

Señalaron asimismo que, desde su ingreso, Alberto, pasó por los servicios de periodoncia, operatoria, cirugía, endodoncia y prótesis, destacando que lo último “es decir, la rehabilitación protética, fue realizada en el propio domicilio del paciente”.

Sobre lo anterior explicaron que, las atenciones y el tratamiento de los demás servicios mencionados “fueron hechos en el hospital, porque para hacerlos se requiere de un equipamiento específico, con el que contamos para este tipo de tratamientos”.

Pero la instancia de prótesis “decidimos hacerlo en la casa porque al no requerir de grandes equipos, nos pareció oportuno evitarle que tenga que trasladarse hasta aquí. En cambio, el equipo se ocupó de llegar al domicilio y brindarle allí este servicio, que constó de las etapas de: toma de impresión de ambos maxilares, prueba de mordida, prueba de enfilada y entrega”, describieron.

“En este periodo, luego de la entrega, el paciente está en lo que llamamos etapa de adaptación de la prótesis. En unos días los profesionales del equipo van a regresar a la casa, para monitorear como fue la adaptación y poder ir ajustando y corrigiendo lo que fuera necesario en ambas prótesis –del maxilar superior e inferior-“, revelaron en relación a los últimos pasos del tratamiento.