Marcelo Kremis (Foto de archivo)
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El psicólogo, Marcelo Kremis – M.N. 24.704  y M.P. 48-, se refirió a una situación que se da tanto a nivel mundial, como nacional y provincial, en el actual contexto de pandemia: la iatrogenia.

“Esto se da cuando los agentes de salud se transforman en promotores de la enfermedad y la muerte, y en cumplimiento de su rol de profesional de la salud indican o realizan una práctica que, en vez de mejorar el estado de salud de su paciente, lo empeora”, precisó.

El especialista en Salud Mental detalló que “más de 7.000 trabajadoras y trabajadores de la salud en todo el mundo han fallecido por causa del coronavirus según la Organización Mundial de la Salud, de los cuales, hasta el mes de noviembre del pasado año según datos del Ministerio de Salud de la Nación, 362 habían fallecido en nuestro país, cuenta que lamentablemente se siguió incrementando día a día”.

Afirmó que “sin dudas que, junto al personal de seguridad, los agentes de salud son los más expuestos a los contagios y por ende también muchos son los fallecidos. Cuidar a quienes nos cuidan es imperioso, porque en el nombre de las libertades de cada uno no se puede comprometer la salud y la vida de toda la población”

El psicólogo reseño que “en las guerras y en las pandemias los partes diarios contabilizan las víctimas, y si bien nadie osaría arrogarse victoria alguna ante semejante amenaza epidemiológica que ha puesto de rodillas aún a las más proclamadas ¨potencias mundiales¨, los datos objetivos del impacto del virus en la provincia de Formosa son los más auguriosos  del país y del mundo”.

“Esto -afirmó- no es sino consecuencia de un pueblo que ha decidido hacer frente a la adversidad en unidad, y con la organización de un sistema de salud que sostiene su fortaleza en una conducción política férrea, con planificación estratégica, y en el inmenso compromiso de miles de profesionales y técnicos que día a día exponen su propia salud y la de sus familias para cuidar, solidarios, la de toda la comunidad. A ellos les debemos nuestra más alta gratitud, y el compromiso de velar juntos por el cuidado de la salud, comenzando por nosotros mismos”.

No obstante, advirtió que “muy lamentablemente, en los medios de comunicación y redes sociales, nos encontramos con algunos agentes de salud que con sus opiniones ponen en duda y hasta descalifican las estrategias sanitarias que se implementan en el país y también en nuestra provincia. Desde el cuestionamiento de las medidas de prevención más elementales como la cuarentena, la eficacia de tal o cual vacuna, y la promoción incluso del uso generalizado de fármacos que carecen de los avales científicos necesarios. En estos casos dejan de ser agentes de salud, para transformarse en promotores de la enfermedad y la muerte”.

“Falta ética grave”

Marcelo Kremis especificó que “en términos sanitarios esto se denomina «iatrogenia», lo que quiere decir que cuando una persona en cumplimiento de su rol de profesional de la salud indica o realiza una práctica que, en vez de mejorar el estado de salud de su paciente, lo empeora. Que, en la población general influenciada por una persistente y maliciosa acción mediática que ataca las medidas sanitarias se generen algunas dudas al respecto, resulta a veces comprensible. Pero cuando éstas son comunicadas por quienes tienen la responsabilidad de velar por la salud general, constituyen una falta ética grave que, además del repudio social, debieran ser evaluadas por los comités de ética y deontología de los diferentes consejos y asociaciones profesionales”.

Manifestó que “recientemente en nuestro medio local, escuchamos algunas de éstas voces, profesionales de la salud que debiendo cumplir con las medidas sanitarias para la prevención de la pandemia más grave de los últimos 100 años, hacen públicos sus cuestionamientos cuando se sienten afectados en sus libertades individuales o en la pérdida del confort acostumbrado, utilizando doctas justificaciones para resolver sus malestares personales. Éstos olvidan que cuando se expresan públicamente, aunque no estén en el ámbito de su práctica profesional habitual, sus aseveraciones adquieren el valor de un acto profesional, porque así son luego citados y nombrados por los medios que los reproducen, como expresiones de tal o cual doctor, doctora, licenciado o licenciada, avalándose de sus saberes en tanto profesionales de la salud”.

Llamado a la reflexión

“Como trabajador del campo de la salud mental en el ámbito público, llamo a la reflexión a éstos colegas y profesionales de la salud en general de nuestra provincia, invitándoles a revisar los resultados privilegiados de la política sanitaria provincial, los cuales son fruto de todas las medidas que se han tomado para cuidar el bien mayor que son la salud y la vida de todas las formoseñas y formoseños, recordándoles que en la emergencia sanitaria, como en cualquier otra intervención que se hace en una situación de emergencia, se toman medidas urgentes y que en ocasiones suelen ser invasivas o generar cierto trauma indeseado, pero no por ello en una sala de emergencias se deja de hacer una reanimación por shock eléctrico ante un paro cardíaco, o una intubación cuando la oxigenación se encuentra gravemente comprometida, para dar unos ejemplos más conocidos”, subrayó el psicólogo.

Por último, consideró que “en el campo de la salud mental en algunas ocasiones es necesario restringir temporalmente la libertad ambulatoria de algunas personas ante un riesgo cierto e inminente para la integridad propia o de terceros” y señaló que “la emergencia ante la pandemia por coronavirus también exige algunas medidas que pueden afectar transitoriamente algún bienestar personal, pero siempre teniendo como objetivo último la defensa de la salud del conjunto de la población”.